@irimayhernandez C.N.P 14.625 - Diario del Pueblo
Un hombre de aproximadamente 58 años de edad falleció a causa de un ataque al miocardio durante la peregrinación en honor a los 426 años de la Virgen de la Consolación de Táriba.
Pese a la pronta intervención de los funcionarios de la Dirección Municipal de Protección Civil Guásimos, quienes aplicaron maniobras de reanimación, no se logró restablecer sus signos vitales.
De acuerdo con el balance oficial, la actividad religiosa demandó un intenso despliegue asistencial en el que se brindó atención médica preventiva a más de 200 personas. La mayoría de las asistencias se debieron a casos de desvanecimiento y debilidad corporal, desencadenados por el agotamiento físico del extenso recorrido y las sofocantes temperaturas registradas durante el día.
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C.N.P 14.625
por: Olliana González/ pasante ULA - Diario La Nación 15-08-2026
Catorce luminosas piezas que rescatan más de cuatro siglos de devoción, de pasajes históricos y del sello de las familias que hicieron posible su conservación. Se lucen, se muestran, destacan en la Basílica Nuestra Señora de la Consolación de Táriba.
Las paredes del templo resguardan un relato visual que ha resistido al paso de los siglos: la historia de la Patrona del Táchira contada por la luz que atraviesa sus emblemáticos y coloridos vitrales.
Cada mañana, cuando el sol impacta el costado de la Basílica, las figuras plasmadas en el cristal proyectan tonos encendidos sobre el templo. No se trata solo de un trabajo arquitectónico, sino de un libro de historia abierto para todo el que se detiene a observar.
Jesús Reyes, diácono permanente de la Basílica de Táriba, explica que estas catorce piezas narran minuciosamente cada etapa de la devoción mariana en la región, comenzando por la llegada de los frailes agustinos provenientes de España con la sagrada imagen para evangelizar las tierras andinas.
“Los vitrales nos narran paso a paso la historia de la renovación milagrosa de la imagen, que sucedió un 15 de agosto del año 1600 a eso de las cuatro de la tarde”, señala el diácono Reyes. Allí se cuenta cómo una modesta tabla de madera resistió ataques indígenas y el paso de los años para convertirse en el epicentro de la devoción tachirense.
La historia que narran los vitrales no es solo teológica, es profundamente humana y territorial. Los vitrales también registran las sombras de las epidemias coloniales y los milagros que la fe popular atribuye a la Virgen de La Consolación en tiempos de angustia.
Asimismo, la secuencia cronológica detalla hitos institucionales de la comunidad eclesiástica, como a mediados del siglo XX, cuando la iglesia de Táriba fue oficialmente elevada a la categoría de basílica menor el 23 de octubre de 1959.
Este otorgamiento, emitido por el papa Juan XXIII, fue el resultado de una solicitud impulsada por monseñor Alejandro Fernández Feo, entonces obispo de la Diócesis de San Cristóbal. El proceso culminó solemnemente unos años más tarde, el 15 de agosto de 1963, cuando se llevó a cabo la consagración del templo en medio del fervor popular de los fieles andinos y, años más adelante, la histórica coronación canónica de la Virgen, acontecida el 12 de marzo de 1967.
Estas obras conservan una huella comunitaria imborrable. Como recuerda el diácono Reyes, cada ventanal fue una donación directa de las familias tradicionales de la época, cuyos apellidos aún permanecen escritos al pie de las imágenes como testimonio de gratitud con su patrona.
Hoy, esa herencia es cuidada con un esmero casi maternal. Mantenerlos limpios es una tarea constante para que, cuando la luz del sol se haga presente, la historia brille con la misma claridad de hace décadas.
“Los conservamos bien hermosos porque cuando sale el sol, esos vitrales alumbran y se ve bien la figura de todo lo que ahí está plasmado”, concluye Reyes con una sonrisa que invita a la contemplación. Así, mientras el Táchira renueva su fe un año más, los vitrales de Táriba permanecen allí, capturando la luz del presente para iluminar los milagros de más de cuatro siglos.(Olliana González/ pasante ULA)
por: Diario Católico
El sábado 15 de agosto, el fervor del Táchira se desbordó en amor a su Patrona. La histórica jornada inició a las 4:00 a.m. con la Santa Misa en la Catedral de San Cristóbal, presidida por nuestro Obispo Auxiliar, Mons. Juan Alberto Ayala.
️Al despuntar el alba, a las 5:00 a.m., miles de fieles emprendieron la multitudinaria peregrinación, caminando con profunda devoción para venerar a la Madre del Táchira.
Posteriormente, en la emblemática Avenida 1, se celebró la Eucaristía Pontifical presidida por Mons. Lisandro Rivas, Obispo de San Cristóbal.
️La solemne misa fue concelebrada por los sacerdotes de la Vicaría Episcopal Santa María y de diversas comunidades parroquiales, en profunda comunión con la vida religiosa, grupos de apostolado, autoridades civiles, militares, sociales y el inmenso pueblo de Dios.
Un mensaje profético para nuestra nación:
Durante la celebración, la homilía trazó un camino pastoral urgente bajo el tema central: «La hora de la reconstrucción: pasar de la desolación a la esperanza con María», dejando claves fundamentales para nuestra sociedad:
Artesanos de la paz: Un llamado a dejar atrás la cultura del individualismo y del «sálvese quien pueda», asumiendo un compromiso genuino por el bien común.
Discípulos y constructores: La invitación a ser verdaderos discípulos misioneros de la consolación y activos constructores del Reino de Dios en medio de las realidades actuales.
La familia como santuario: El exhorto a que cada hogar se convierta en un auténtico «santuario de solidaridad», siendo la base inquebrantable para reorganizar el tejido civil.
La Educación como clave: Se reafirmó que la reconstrucción y el sostenimiento del futuro de nuestro país tienen como pilar fundamental e innegociable a la EDUCACIÓN.
¡Que Nuestra Señora de la Consolación de Táriba bendiga a cada peregrino y nos impulse a reconstruir nuestro al país
*** Miles de peregrinos marcharon desde San Cristóbal hasta Táriba este 15 de agosto para venerar a la Virgen de la Consolación, en una jornada por la fe, la solidaridad y un llamado eclesiástico a la esperanza
por: Amanda Montilla / Pasante ULA Táchira - Diario La Nación
La fe del pueblo tachirense volvió a desbordar las calles este 15 de agosto.
Desde las primeras horas de la madrugada, miles de peregrinos colmaron la vía que conecta a San Cristóbal con Táriba para rendir tributo a la Virgen de la Consolación en su día central, en una manifestación de devoción que reafirma la vigencia de una de las tradiciones religiosas más arraigadas del occidente venezolano.
La jornada comenzó en la Catedral de San Cristóbal, punto de partida de la tradicional procesión. Entre oraciones, rosarios en mano y feligreses caminando descalzos en cumplimiento de promesas, la multitud acompañó la sagrada imagen a lo largo del recorrido hacia el municipio Cárdenas.
Rostros de todas las edades, desde familias enteras con niños en coche hasta adultos mayores, avanzaron a paso firme en una muestra colectiva de gratitud por la salud, el trabajo y el retorno de familiares en el exterior.
La llegada a Táriba marcó el momento cumbre de la jornada. Una marea humana rodeó la Avenida 1 y las adyacencias de la Basílica Menor a la espera de la liturgia principal. El ambiente se impregnó de solemnidad cuando la reliquia de la Patrona hizo su entrada entre aplausos, repique de campanas y vítores que retumbaron en todo el centro de la localidad.
La Misa Pontifical
Durante la Misa Pontifical, presidida por monseñor Lisando Rivas, obispo de la Diócesis de San Cristóbal, la homilía central giró en torno al papel de la fe en los momentos de dificultad social.
La jerarquía eclesiástica hizo un llamado tajante a la unidad, la solidaridad comunitaria y la reconstrucción del tejido social a través de la esperanza.
Se instó a la feligresía a no perder el rumbo en medio de las adversidades que atraviesa el país, promoviendo la reconciliación y el apoyo mutuo como pilares cotidianos dentro de cada hogar tachirense.
El servicio litúrgico estuvo acompañado por piezas de música sacra y cantos tradicionales marianos interpretados por corales locales, lo que elevó la emotividad del acto central.
Autoridades eclesiásticas regionales y representantes de las distintas parroquias de la diócesis concelebraron la misa, destacando la importancia histórico-cultural de esta advocación que suma más de cuatro siglos de presencia en los Andes.
Para garantizar la integridad de los asistentes, los cuerpos de seguridad y rescate desplegaron diversos puntos de control, hidratación y atención médica a lo largo del trayecto intermunicipal. La logística permitió atender contingencias menores derivadas del desgaste físico de la caminata, manteniendo el orden público durante toda la mañana.
Al concluir la celebración eucarística, las puertas del santuario mariano se mantuvieron abiertas de par en par para permitir el ingreso fluido de los creyentes que buscaban acercarse al altar.
Entre serenatas, ofrendas florales y la veneración continua que se extendería hasta altas horas de la noche, Táriba cerró este 15 de agosto dejando en evidencia, una vez más, la fuerza colectiva de la fe en la región.
por: César Omaña
En horas de la noche del viernes 14 de Agosto de 2026, ser realizó la reinauguración, por un grupo de devotos de la Virgen de Consolación de Táriba, de la imagen mariana que se ubica a la entrada de La Perla del Torbes, en la intersección de la Avenida 1 con calle 4.
La obra se encontraba mostrando los efectos del tiempo y desde junio se dio inicio al movimiento de devotos para reunir los recursos para su restauración; sería la segunda vez que se ha pues desde su inauguración en 1998, solo hasta 2015 fue necesario remozar la imagen en su totalidad. Es importante destacar que la obra responde a una promesa de su impulsor Alberto Gandica, de la empresa Ganval Publicidad, y miembro de la familia de Pasteles El Huerto.
Presentamos parte de las palabras y comentarios que obtuvimos en tan importante momento de Fe para todos los asistentes; lamentando que otros colaboradores de la obra no pudieron hacerse presentes.
El diácono y taribense Jesús Reyes fue el entusiasta representante de las autoridades de la Basílica de Táriba que tuvo a su cargo la bendición de la imagen y palabras de agradecimiento por la iniciativa privada de parte de los feligreses taribense en su mayoría.
Ultimos retoques antes de la reinauguración
Alberto Gandica ideólogo de la imagen
El diácono Jesús Reyes sube a bendecir la imagen
Momento del encendido
Colaboradores 2026
por: RM - Diario La Nación - 13-08-2026
“Como peregrinos de esperanza, peregrinos de la Consolación, les invitamos a la cita con nuestra mamá”, es parte del mensaje del monseñor Lisandro Rivas, obispo de la Diócesis de San Cristóbal, para invitar a la población a la ceremonia religiosa en honor a la Virgen de la Consolación de Táriba el 15 de agosto.Lugares de culto
A través de las redes sociales de la Diócesis, Rivas indicó que a las 4 de la mañana, será la misa en la Catedral y una vez terminada, comienza el peregrinar por las avenidas García de Hevia y Libertador, hasta llegar a la Avenida Uno de Táriba donde a las 11:00 am se oficiará la misa pontifical.
Luego la imagen original de la Virgen de la Consolación, será llevada a la Basílica de Táriba, en la carrera 5, entre calles 2 y 3 de la capital del municipio Cárdenas.
Un trayecto que tiene una distancia de aproximadamente 6 kilómetros, que los devotos recorren caminando a modo de promesa.
En el encuentro litúrgico se espera una concentración de miles de personas que harán sus respectivas plegarias a la madre de Dios, la mayoría pedirá por las víctimas de los terremotos ocurridos en Venezuela y Colombia en los últimos dos meses.
Esta será la segunda ocasión en que el oriundo de Boconó, estado Trujillo, dirigirá la homilía en la Basílica de la Virgen de la Consolación de Táriba. Lisandro Rivas fue nombrado por el papa Francisco como obispo de San Cristóbal el 31 de octubre de 2024, luego de la renuncia del cargo por parte de Mario del Valle Moronta. El 14 de diciembre de ese año, Rivas tomo posesión del puesto más importante en el ámbito religioso en el estado Táchira.Religión y creencias
Desde 1600, cada 15 agosto toma un significado especial para cada tachirense, venezolano y de muchos colombianos, ya que es el momento propicio para agradecer por peticiones cumplidas y expresar una muestra de fe y esperanza a la imagen de la Virgen de la Consolación, la patrona del Táchira, la madre de los afligidos. (RM)
por: César Omaña
Desde el Martes 11 de Agosto en la Av. 1 de Táriba, comenzaron los trabajos de instalación de la tarima principal donde se lleva a efecto la Misa Pontifical, la cual está prevista para el Sábado 15 de Agosto a las 10 am
Este año 2026, la tarima ha sido ubicada exactamente en la esquina de la calle 7 con Av. 1; esta ubicación favorece a los comercios que se encuentran justo detrás de la tarima, en la cuadra siguiente. Anteriormente, se ubicó a mitad de cuadra entre calles 7 y 8, a la altura de la pasarela que conduce al Coliseo Hugo Domingo Molina.
La peregrinación del 15 de agosto terminaría en esa zona para realizar los actos religiosos. Previo a la Misa Pontifical, las autoridades eclesiásticas se dirigen a la Casa Parroquial de la Basílica para tomar un descanso y son atendidos por los feligreses que ese día colaboran en la atención y organización de los actos.
La instalción de este año ha tomado cuatro días: 10 al 14, para dejar todo listo para el Sábado 15. Algunos vecinos manifiestan su preocupación por no ver un trabajo continuado del personal en la construcción de la tarima como se aprecia en la foto realizada el 13/08 en horas de la mañana. Solo se constató la presencia de dos jardineros en la avenida 1.
por: Ana Leticia Zambrano - Diario Católico - 11-8-2026
Con el corazón reconfortado por el encuentro y la peregrinación del Santo Cristo del rostro sereno de La Grita, los tachirenses se preparan ahora para acompañar a la madre celestial en la advocación de Nuestra Señora de la Consolación, la flor más bella de los Andes, cuya imagen es venerada desde hace más de cuatro siglos.
Diario Católico conversó con el presbítero Jesús Duque, párroco de la Basílica Nuestra Señora de la Consolación, en Táriba, municipio Cárdenas, quien habló sobre la devoción que manifiestan los creyentes y también ofreció una reflexión oportuna sobre el abrigo de María a los venezolanos luego de los sismos ocurridos en el centro del país.
¿Cómo viven los tachirenses a lo largo del año la devoción a Nuestra Señora de la Consolación?
“Lo primero que tenemos que decir es que la devoción a Nuestra Señora de la Consolación no se reduce a la fecha del 15 de agosto, sino que es algo que durante todo el año palpita y está arraigado en el corazón de nuestra gente. Todo el año la basílica se presenta como un punto de encuentro y también como un refugio al que acuden peregrinos de todos los rincones, cargados de intenciones de agradecimiento y también de necesidades”.
El sacerdote narró que, cada día desde que se abren las puertas de la Basílica a las 6:30 de la mañana, se observa la llegada incesante de fieles que vienen a saludar a la madre del cielo y también a postrarse ante el Santísimo Sacramento del altar.
“Hay un gesto que sobrecoge de manera especial, es ver a los peregrinos recorrer de rodillas la nave central hasta el presbiterio para pagar sus promesas. En esa entrega silenciosa se palpita una fe profunda, sencilla, sincera. Los tachirenses buscan en Nuestra Señora de la Consolación esa cercanía que solo una madre sabe ofrecer, un consuelo auténtico, una mirada que sostiene y una presencia que renueva la esperanza en la vida cotidiana”.
Consuelo de los afligidos
En estos días cuando nuestro país vive un momento de tristeza a consecuencia de los terremotos, ¿cómo entender el auxilio y la consolación de la Santísima Virgen María?
El padre Jesús Duque señala que el auxilio de la Virgen en los momentos de prueba se comprende desde su maternidad, porque María es la madre que intercede incansablemente por el pueblo venezolano, y de modo muy particular por todas aquellas familias que hoy sufren el impacto de los terremotos.
“Para explicar esa certeza, me gusta recordar la frase de una joven que escuché en una noticia. Ella decía con total confianza «yo sabía que mi madre no me iba a abandonar». En el plano espiritual esa es exactamente la seguridad que nos sostiene: María es la madre que jamás se ausenta, ella permanece a nuestro lado en la hora de la aflicción para brindarnos su ternura y bendición”.
Y continuó “como sostén divino en las circunstancias más difíciles, su consolación no borra mágicamente el dolor, pero nos asegura que no estamos solos en medio de la tempestad y del sufrimiento.
La mejor veneración
Al recordar la gran cantidad de peregrinos que cada año caminan hasta la Basílica para agradecer los favores alcanzados por la intercesión de Nuestra Señora de la Consolación, el párroco orientó sobre la esencia de la veneración a la madre de Dios.
“La mejor y más auténtica forma de venerar a la Santísima Virgen es disponiendo el corazón para responder a la voluntad de Dios. De sus labios resonará siempre la recomendación que dio a los servidores de las bodas de Caná, aquella que es fundamental: “hagan lo que les diga”, pues en esa frase se condensa todo lo que ella espera de nosotros”.
Señaló que a la par de los gestos de amor, cantos y flores, veneramos a María siendo cristianos comprometidos coherentes con la fe y defensores de la vida. “La veneración más profunda consiste en imitar su ejemplo de obediencia y entrega el plan de salvación de Dios traduciendo el amor que le profesamos en obras de caridad, fraternidad y servicio a los demás”.
Historia
En el año 1560, dos frailes Agustinos venidos de España trajeron a Táriba, desde San Cristóbal, una tabla con la imagen de Nuestra Señora de la Consolación. Entonces se construyó una ermita, donde la veneraban. Cuando los Agustinos debieron establecerse en San Cristóbal, la tablilla con la imagen fue guardada por una aborigen de los Táriba. Con el pasar de los años, la imagen se fue deteriorando, por lo que fue dejada en un depósito.
Tiempo después, unos niños tomaron la tabla para jugar. La señora de la casa donde estaba la tabla se percató de que en esa madera había estado una imagen de la Virgen y se las quitó para evitar que la dañaran. Devolvió la tabla al almacén y por la noche observaron un resplandor que provenía del depósito.
Toda la aldea notó la luz que irradiaba. En ese momento es cuando se restaura la pintura. Esto ocurrió el 15 de agosto del año 1600. Desde entonces, ese día, que coincide con la memoria litúrgica de la Asunción de María al cielo en cuerpo y alma, se celebra en Táriba la fiesta de Nuestra Señora de la Consolación. Los favores y milagros son incontables y muchos están registrados en los libros históricos de la Basílica.
por Diario La Nación - JLG - 10-8-26
La tabla sagrada fue trasladada de manera privada hasta el barrio Santa Eduviges, y en la Cruz de la Misión de la comunidad, la recibieron los devotos para llevarla a la iglesia María Reina de Todos Los Santos. Planificación urbana y regional
Leonardo Guerrero, del Club Juvenil Cárdenas, informó que la imagen llegó a Santa Eduviges a las 2:00 de la tarde, a las 2:30 p.m. fue la eucaristía. De allí partió en procesión por las calles de este populoso sector, para llegar a la iglesia San Juan Bosco, en el barrio Monseñor Briceño.
“Es una procesión con su pueblo, recorriendo sus calles y todos con devoción colocando las plegarias a sus pies”, dijo Guerrero.
A las 5:00 p.m. hubo otra eucaristía en este templo; luego recorrió algunas zonas del casco central de Táriba, hasta llegar a la Basílica.Guías locales y de ciudades
La fiesta de la Virgen de Táriba es el próximo sábado 15 de agosto. (JLG)
Jóvenes del Club Juvenil Táriba llevando la imagen
por: Diario La Nación - Jonathan Maldonado - 9-8-26
Acompañada por los marianos de la zona, la imagen fue ingresada a la iglesia de la parroquia del municipio Bolívar, vecina de la ciudad de San Antonio del Táchira.
«En esta oportunidad nos tocó a nosotros, los de frontera, tener la imagen de la Virgen. El 15 de agosto es la celebración central, pero en Táriba», subrayó una de las feligreses.Guías locales y de ciudades
Las puertas de la sede católica han estado abiertas para quieres deseen entrar a venerar la imagen.
Niños marianos acompañaron la imagen en su llegada a El Palotal
por: César Omaña
Como en los últimos años se ha venido realizando, un grupo de devotos toman por su responsabilidad realizar el mantenimiento a la obra que realizó el artista tachirense Miguel Angel Sánchez; Monumento a la Virgen de Consolación de Táriba, el cual se ubica al inicio del viaducto Libertador y sirve de bienvenida a los visitantes peregrinos cada 15 de Agosto quienes pasan por allí para llegar a la Basílica.
El grupo de trabajo lo encabeza Jesús Colombo, quien es taribense y habitante devoto desde su incursión como torero, cuya devoción sigue su hijo torero y máxima figura por Venezuela: Jesús Enrique Colombo (en la foto pintando el rostro)
La obra es realizada días previos al 15/08 para tener la imagen en su máximo esplendor; este año 2026 dedicaron el sábado 8 y Domingo 9 a las tareas de mantenimiento y pintura.
Son diversos amigos y devotos quienes se suman a esta obra ya sea aportando dinero para los materiales o equipo para el trabajo así como también en persona, laborando en lo que sea necesario durante la jornada. El momento sirve también para un compartir de un sabroso sancocho elaborada en el sitio que permite trabajar corrido
Invitación abierta a quienes deseen colaborar en el operativo la cual circulan por grupos de Whatsapp y redes sociales
Algunos videos circularon por redes sociales los días del opertivo dejando ver cómo realizan el trabajo de remozar la imagen del monumento