Actividades 2021

Valioso Especial 2021 del Diario La Nación sobre la Virgen de Consolación de Táriba

*** Diario La Nación destinó todo un equipo de periodistas para dar cobertura a diferentes reseñas, de gran interés, sobre La Patrona del Táchira.

por: César Omaña
webmaster


Como nunca antes se recuerda, que tantos profesionales de la comunicación escrita de un mismo medio se avocaran a reseñar aspectos históricos, religiosos y locales relacionados con la celebración del 15 de Agosto en Táriba.

Todo ha resultado en una serie de artículos impresos en digital y en la edición del 16 de agosto 2021, de buena profundidad, que darán a los lectores una mejor referencia a esta devoción mariana.

Además acompañaron la edición digital con seis producciones de video dde, con el apoyo de otras empresaslacionadas con el mundo digital, logron la publicción en YouTube de un novedoso material histórico-informativo. Los videos se han publicado en la sección videos de esta web.

Destaca la participación de Drones Táchira con innovadoras tomas, nunca vistas, de la Basílica de Ntra. Sra. de La Consolación de Táriba.

Lamentablemente la imagen de estos patrocinantes no fue expuesta lo suficiente en ninguno de los seis videos, por lo cual los usuarios no se enteran de este patrocinio.

Serenata virtual 2021 a la Virgen de Consolación organizada por Francisco Pinedo

*** Por segundo año, motivado a la pandemia, la serenata a la Virgen de La Consolación de Táriba debe recurrir a la internet para ofrecer sus cantos y danzas a la Patrona del Táchira

*** Video completo con el apoyo técnico y artístico de toda la famila del gran cultor taribense, desde Panamá.

por: César Omaña
Webmaster


Desde que a Evencio Ríos, canta autor taribense comenzó a cumplir su promesa a la Virgen de La Consolación de Táriba, de ofrecerle serenata cada año, la actividad fue seguida por los devotos y compañeros de grupo musical como Francisco Pinedo, Abraham Castro y su familia, donde han aportado mucho para la proyección de La Virgen y de Táriba, con El Taribero, una publicación ícono del acontecer local.

Aunque ya el creador de la serenata falleció, Don Francisco Pinedo, también se siente con una deuda y por eso ha insistido en mantener esta forma de adorar a la Virgencita de Táriba. Desde 2020, con la pandemia por delante, inició este proyecto de la Serenata virtual a la Virgen, y en 2021 la re-edita con más experiencia y todo el apoyo familiar, con Héctor Pinedo, su hijo quien apoya todo lo relacionado con el manejo tecnológico del evento.

La Serenata virtual 2021, la dirge y presenta Francisco Pinedo desde Panamá; la introducción deja ver la nostalgia que siente en la distancia, pero se la sacude en cuestión de segundos para dar inicio a la moderación del acto de homenaje a la Virgen. La producciñón se compone de videos y temas musicales escogidos con detalle para honrar a la Virgen y cuidadndo los aspectos de los créditos de los temas presentados. El foto-video acompaña a algunos de los temas de reconocida identificación taribense, tachirense o venezolana.

Desfilan una cantidad apreciable de canciones y presentaciones de danzas (1h 40 min), junto a personajes invitados que envían su saludo; destaca al final Tito Maldonado, un taribense ex-cantante de Los Melódicos. Por supuesto, no falta la propia presentaci´ñon de don Francisco catando un tema dedicado a su patria desde su exilio, lleno de esperanza. También, podrá admirarse el talento de grandes valores musicales tachirenses como Gregory Pino, Edwin Salinas desde Argentina, o de artistas nacionales o internacionales como quinteto Contra Punto, Reynaldo Armas, Hector Cabrera, Julio Jaramillo, Mariachi Vargas,, entre otros.

Como toda serenata, termina con una espectacular quema de pólvora, pero esta es virtual...

Homilía del Obispo Mario Moronta en la Misa Pontifical de La Virgen de Consolación 2021

por: Prensa DiócesisSC

Este domingo 15/08/21, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, la Diócesis de San Cristóbal, celebró la fiesta de Nuestra Señora de la Consolación –patrona del Táchira-. Los devotos veneraron la imagen, muchos de manera virtual y otros peregrinando hasta la Basílica en Táriba.

La Misa Pontifical fue presidida por Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, Obispo Auxiliar de San Cristóbal, a las siete de la mañana con la participación de un pequeño grupo de sacerdotes y fieles a puerta cerrada.

El Obispo Auxiliar leyó la homilía escrita para la ocasión por Mons. Mario Moronta, Obispo de San Cristóbal: “María siempre fue considerada como el modelo de cumplimiento de la voluntad del Padre. Esto lo entendió muy bien, incluso en el solemne momento de la Cruz. Allí, como regalo para ella y para nosotros nos la entregó como ‘madre’. En este gesto hay dos intencionalidades: la de no dejarnos desamparados y hacernos hijos de ella y, por otro lado, nos la dio como modelo de la Iglesia, también llamada a ser madre de la humanidad”.

“En estos tiempos tan duros que nos ha tocado vivir últimamente, al celebrar la Fiesta de Nuestra Señora de la Consolación, la flor más bella de los Andes Venezolanos, se nos presenta la ocasión para acogerla y recibirla con fe, esperanza y caridad”, señaló el Obispo.

El Obispo Moronta también invitó a renovar la confianza en la Madre de Dios: “mantenemos abiertas las puertas de nuestros corazones, hogares, instituciones y comunidades no solo para que habite entre nosotros, sino para que el fruto bendito de su vientre continúe haciendo sentir la fuerza liberadora de su Pascua salvadora”.

Al final de la Misa, las puertas del templo fueron abiertas para de manera organizada y siguiendo los protocolos de bioseguridad los fieles pudieran venerar la imagen milagrosa de la Virgen de la Consolación.


Texto completo de la homilía de la fiesta de Ntra. sra. de La Consolación

Una de las más hermosas realidades que reconocemos con nuestra fe en la Trinidad Santa es poder comprobar su presencia desde la creación y a lo largo de la historia. Al leer la Palabra de Dios, contemplamos cómo Ella ha sido la gran protagonista de la historia humana. Diversamente de lo que acontece con los ídolos, inventos humanos, que tienen una especie de historia aparte de la de los seres humanos, el Dios de la vida en quien creemos no sólo se ha introducido en la historia de la humanidad, sino que Él es quien inventó a la persona humana, al crearla a su imagen y semejanza.

Al leer y contemplar, sobre todo a partir de la Biblia, dicha presencia de Dios en la historia de la humanidad, redescubrimos continuamente cómo Él eligió a un pueblo para convertirlo en semilla de salvación. Más aún, a través de sus intermediarios y cooperadores, los profetas, los sabios y la gente de fe, ha mostrado cómo habla directamente a los mismos seres humanos. En lo que se denomina la plenitud de los tiempos, aconteció algo insólito: el mismo Dios, en la segunda persona de la Trinidad, se hizo hombre. Esto lo conocemos como el misterio de la Encarnación.

El Evangelio de Juan es claro al decir que Dios mismo acampó en medio de los suyos. Ya esto se encontraba prefigurado en la tienda-santuario durante el camino del desierto, la cual se alzaba en medio del campamento del pueblo de Dios. No consistía en poner una carpa o tienda, sino participar de todo lo que conlleva incorporarse, insertarse, identificarse y participar de todos los aspectos de la vida del pueblo. Encarnarse es hacerse más que presente. Nos enseña Pablo al dirigirse a los Filipenses cómo Dios hizo algo inédito: se despojó de su condición divina para asumir la propia de la humanidad en la pequeñez que ello suponía: desde allí realizó la misión de salvar a la humanidad y mostrar su gloria, la propia de Dios.

Desde el misterio de la Encarnación podemos entender lo que nos presenta la Escritura a lo largo del Antiguo y Nuevo Testamento; de manera particular, en lo que respecta a los nuevos tiempos del Nuevo Testamento cuando se materializó la presencia viva y encarnada del Hijo de Dios. Es el mismo Dios quien hablará sin intermediarios a la humanidad y le mostrará sin velo alguno el designio salvífico de Dios Padre. Así, se inaugura el nuevo tiempo de la auténtica libertad de los hijos de Dios.

El Señor Jesús dio varios pasos importantes de cara al futuro: elige y constituye en nueva alianza un pueblo sacerdotal, la Iglesia, al cual le da la misión de ir a todos los pueblos para hacer nuevos discípulos en el tiempo y hasta los confines de la tierra. Para ello, además de constituir los apóstoles les dio a sus discípulos la fuerza para evangelizar y edificar el Reino de Dios. Todo ello, sabiendo que la guía del Espíritu Santo haría eficaz esa misión.

Junto a los apóstoles y otros servidores, Jesús nos regaló un modelo plenamente identificado con nosotros y que terminó de dárnosla como un don maravilloso de su amor misericordioso: María, su Madre. Al leer con detenimiento la vida y significado de Ella, la Madre de Dios, nos daremos cuenta de la importancia que juega en la historia de la salvación. No sólo es quien hizo posible, con su sí, la presencia actuante del Dios Redentor, sino que se manifestó como la esclava del Señor para hacer real la presencia de Cristo en la historia. Todo ello supuso la humildad, la sencillez y la alegría de una fe sin fronteras y sin condicionamientos. María comenzó a guardar todas esas maravillas en su corazón para meditarlas, crecer y luego a su debido momento, compartirlas con los suyos. Así entendió su papel en la historia de la salvación al anunciar la llegada de la hora del Señor e invitar a que todo se hiciera según Él indicara.

María siempre fue considerada como el modelo de cumplimento de la voluntad del Padre. Esto lo entendió muy bien, incluso en el solemne momento de la Cruz. Allí, como regalo para ella y para nosotros nos la entregó como “madre”. En este gesto hay dos intencionalidades: la de no dejarnos desamparados y hacernos hijos de ella y, por otro lado, nos la dio como modelo de la Iglesia, también llamada a ser madre de la humanidad.

Juan, el discípulo amado, nos enseña cuál y cómo ha de ser, a partir de ese momento, nuestra actitud hacia María; siempre desde la perspectiva del discipulado. Con el discipulado reafirmamos que lo más importante y central para nosotros es Jesús, el Salvador. Y que Ella, sin dejar su nueva tarea de maternidad espiritual, nunca dejaría de mostrarnos lo que Él, su Hijo, nos va diciendo que hemos de hacer. Entonces, nuestra actitud ha de ser la misma de Juan: desde ese momento de la Cruz él la recibió en su casa.

No se trata de una mera recepción por compasión ante la Mujer que se queda sola. Hay mucho más que eso. Es la acogida en la fe de María. Esta acogida tiene varios elementos: uno de ellos, el primero, el recibirla en la propia casa; en segundo lugar, recibirla con la fe que implica abrirse a lo que Ella nos va a ir enseñando, lo cual brota desde la profundidad de su corazón donde ha vivido y vivirá por siempre el sentido profundo del misterio de su Hijo. Y un tercer elemento importante es que María se convierte también en una persona cercana a cada uno de nosotros para acompañarnos con su intercesión.

Estos tres elementos mencionados nos permiten ver el papel de María en la Historia de la Salvación a partir de la plenitud del misterio pascual. Ciertamente, Ella se ha hecho presente y mora también en nuestras casas, personales, familiares, comunitarias y eclesiales. Siguiendo la indicación del Evangelista, ha sido acogida y se ha hecho una de nosotros. Por eso, la misma Liturgia canta que Ella es el orgullo de nuestra raza. Esa cercanía tan especial ha permitido convertirse en un instrumento y vehículo de evangelización. No en vano siempre ha sido vista como estrella de la evangelización. En la dinámica misionera de la Iglesia, en especial en nuestros países latinoamericanos, Ella ha acompañado el anuncio del Evangelio y ha servido de modelo para los oyentes de la Palabra. Esto no sólo ha permitido que sea conocida sino aceptada y valorada como medianera de la gracia, fiel intercesora ante su Hijo a quien le está continuamente diciendo que no deje de transformar el agua de nuestras existencias en el vino sabroso de la liberación redentora.

Ahí está siempre María: con la iniciativa de su maternidad en medio de nosotros y plenamente aceptada con diversos títulos y advocación. No es algo meramente formal o protocolar como se podría decir. Ella, al ser recibida en la casa donde moramos y hacerla partícipe de nuestras inquietudes, dificultades y esperanzas hace que experimentemos lo que en su canto agradecido al Padre nos proclama: que la misericordia del Señor se sigue manifestando aún hoy entre nosotros de generación en generación… que el poder infinito de Dios se sigue haciendo sentir en y desde la pequeñez de sus hijos… que los soberbios y poderosos son vaciados de sus arrogancias y los pobres y humildes son exaltados al ser identificados con su Hijo.

Es una hermosa cosa poder entonces contemplar en el rostro materno de María, hoy venerada como consoladora desde el Nazaret del Táchira en su Basílica de Táriba, la imagen de su pueblo, la esperanza de los pequeños, la sencillez de los pobres de espíritu, el dolor de los oprimidos… Aquí la veneramos como María del Táchira peregrina con su gente desde hace varios siglos. Aquí la sentimos como el orgullo de nuestra raza, la Hija de Sión que entona cantos de auténtica esperanza, la mujer hacendosa y prudente de la sabiduría que nos ofrece lo más grande que ha recibido, al Hijo del eterno Padre.

Al contemplar la hermosa y sencilla imagen de la Consolación, vemos cómo más que cargar al niño Dios en sus brazos, lo está entregado a cada uno de nosotros para que lo recibamos y seamos capaces de configurar nuestras existencias con Él. Quien ha sido recibida en nuestras casas, sencillamente, nos está pidiendo que hagamos nuestro lo más excelso: a su Hijo el Señor liberador de la humanidad. ¡Qué hermoso es comprobar cómo, quien es huésped importantísimo en nuestros hogares, quiere que tomemos en nuestros brazos y en nuestras vidas la Persona de su Hijo Jesús! ¡Qué mayor muestra de ternura para con nosotros! Quien ha sido acogida no se queda relegada como si se tratara de un huésped cualquiera… actúa como la Madre que quiere que caminemos al encuentro de su Hijo.

En estos tiempos tan duros que nos ha tocado vivir últimamente, al celebrar la Fiesta de Nuestra Señora de la Consolación, la flor más bella de los Andes Venezolanos, se nos presenta la ocasión para acogerla y recibirla con fe, esperanza y caridad. Con la fe compartida entre los creyentes y dirigida a tener a Cristo como la razón de ser de nuestras existencias. Fe que se hace testimonio al hacer lo que Él nos dice, como nos lo pide María. Fe enriquecida desde el propio testimonio de la Madre de Dios, quien no dudó nunca en decir y mantener su Sí al Padre Dios.

No es una fe reducida a expresiones verbales sino expresadas en la esperanza que impulsa a caminar en permanente actitud de peregrinos hacia el encuentro definitivo con el Dios de la eternidad. Una esperanza contra toda esperanza, capaz de vencer las oscuridades y las angustias del momento presente. Es la esperanza que guio a María hasta ser reconocida como Bendita y Feliz por haber creído. Es la esperanza de todo un pueblo a lo largo de los siglos de historia, sostenida por María para que no desfallezca aún a pesar de los obstáculos.

Con fe y esperanza en el amor: Es la clave para entender cómo debemos acoger a María y cómo ella se hace presente en medio de nosotros mismos María siempre está preocupada porque no falte el vino… así no deja de acompañar a los discípulos en la espera de Pentecostés, no deja de transmitirles las enseñanzas guardadas por tanto tiempo en su corazón… Tampoco deja de acompañar a la humanidad y a los pueblos que la han aceptado en sus casas… por eso es Madre de los pueblos, es reina de los santos, es solidaria con los pobres, es auxilio de los creyentes y consuelo de los afligidos.

Como fue ayer y deberá serlo mañana, hoy María es Madre que muestra su interés y su intercesión en favor de su pueblo. A Ella volvemos a acudir, como cada día lo hacemos, para reafirmar que forma parte de nuestro pueblo tachirense y venezolano. Quien experimentó el dolor de la espada al traspasar su corazón, es alivio ante el sufrimiento de tantos hermanos enfermos, menospreciados, perseguidos, olvidados… los que van dejando su país despreciados por quienes se sienten poderosos… los no tenidos en cuenta por quienes buscan acomodos en negociaciones alejadas del pueblo… los jóvenes inducidos a la prostitución y a la droga, esclavizados por las mafias escondidas en las oscuras marañas de un comercio de muerte… la gente olvidada y golpeada por quienes han hecho la opción por la opresión y la corrupción…

De nuevo aquí estamos ante el bello ícono de la Consolación de Táriba. Renovamos nuestra fe en su maternidad divina y mantenemos abiertas las puertas de nuestros corazones, hogares, instituciones y comunidades no sólo para que habite entre nosotros, sino para que el fruto bendito de su vientre continúe haciendo sentir la fuerza liberadora de su Pascua salvadora. Con Ella cantamos las glorias de su Hijo ahora y siempre y por los siglos de los siglos. AMEN.


+MARIO MORONTA R., OBISPO DE SAN CRISTOBAL

Mons. Juan Alberto Ayala Ramírez, Obispo Auxiliar de San Cristóbal, dirigió los actos debido a la ausencia física del Obispo. Foto: Diario Católico

Mas serenatas a La Virgen

por: César Omaña
Webmaster


Desde 2020, con motivo de la pandemia de covid-19, se ideó mantener la serenata a la Virgen de Consolación de Táriba, la cual fue una creación del fallecido canta-autor hijo de Táriba: Evencio Ríos. Un entusiasta grupo de artistas reunidos en un canal de youtube llamado Live show Venezuela, emprendieron este camino de devoción para llevar cantantes y agrupaciones musicales regionales y danzas, a las puertas de la Basílica de Táriba.

La serenata virtual se compone de presentaciones especialemte realizadas para esta transmisi'on; el trabajo de la video-edición estuvo a la altura de producciones audiovisuales profesionales.

En 2021, la producción del evento tuvo apoyo de patrocinantes así como de cantantes, agrupaciones de danza y músicales. Abre la presentación el Pbro. Pedro Fortoul deseando destacando la importancia de la devoción mariana y deseando lo mejor para esta presentación de talento regional en Homenaje a La Virgen.

Misa pontifical 2021 en honor a Nuestra Señora de la Consolación de Táriba

Historia de la sagrada imagen se condensa en 14 vitrales

***

por: Humberto Contreras - especial diario La Nación 15-08-2021


A lo largo de sus altas paredes laterales, la Basílica exhibe sus grandes ventanales que permiten el paso meridiano de la luz del sol, para iluminar su interior. Son siete ventanas de cada lado.

Convertidas en hermosos y coloridos vitrales, ellas muestran diversas escenas de la historia de la Virgen de la Consolación, desde su llegada a Táriba, hasta la fachada de la iglesia actual, pasando por algunos de los milagros que la historia eclesiástica recoge, y estampas de su erección como Basílica.

La historia en vitrales comienza del lado izquierdo de la iglesia. El primer vitral se llama "Paso Milagroso Del Torbes”, en el cual se muestra a los dos monjes agustinos tratando de pasar el para el momento, abundado río Torbes, con la tablita de la Virgen atada a un palo, para que no se mojara. La virgen hizo calmar las aguas y facilitó el paso de los religiosos a Táriba, donde estaría su futuro.

Los vitrales son los ventanales a los lados de la Basílica. Permiten el paso de la claridad solar al interior del templo.

“Comienza el culto a la sagrada Imagen” es el segundo vitral, que representa a aborígenes admirando la tablita, cuando comenzaba, así, la devoción por la imagen. Posteriormente un asalto de indios violentos, intentó destruir la tabla, pero una mujer, tal como se ve claramente en la estampa evitó el daño, escondiéndola consigo. El vitral se llama “Piadosa mujer impide la destrucción del cuadro”.

“Jóvenes Intentan Romper la Tabla”, es otra escena que recuerda cuando los muchachos que jugaban bolas criollas, quisieron romper la tabla para tapar un hueco, y les fue imposible dañarla. La esposa del encomendero los vio y guardó la tablita en el granero, donde pocos momentos después, la tabla adquirió un brillo intenso que parecía un incendio, escena que está en el siguiente vitral, “Aparente incendio atrae a los vecinos”.

Como consecuencia del evento, los testigos pudieron apreciar que la imagen, que antes podía distinguirse en la tabla, ahora lucía fresca y clara, con los colores completamente definidos, los cuales conserva aún la tablita, más de 450 años después. Ello está ilustrado en el vitral “Renovación milagrosa de la Imagen”.

El mural en relieve que adorna la pared del Bulevar de la Virgen, es copia del vitral “Piadosa mujer impide la destrucción del cuadro”. Se aprecia claramente cómo la mujer esconde la tablita de los agresores.

Uno de los muy grandes milagros de la Virgen, fue la contención de una mortal epidemia que azotaba a los habitantes de San Cristóbal, lo cual motivó que el obispo Monseñor Jaimes de Pastrana llevara a la Virgen en procesión al sitio. Rogativa Durante una Epidemia, se llama el vitral. Cuenta la historia que al pisar tierra sancristobalense, la Virgen milagrosamente sudó, y la epidemia cesó.

Posteriormente, el título del vitral por sí mismo habla del contenido: “Jaime Pastrana Obispo de Santa Marta, dona el Relicario”, que es el marco de plata que hoy encuadra la tablita de la Virgen. Pastrana, luego de ser obispo de San Cristóbal, fue designado obispo de Santa Marta, en Colombia.

Entre las imágenes condensadas en los restantes vitrales, se pueden conseguir:

  • “Primeras peregrinaciones al Santuario”,

  • “Consagración del Templo”,

  • “Juan XXIII Decreta la erección de la Basílica” y

  • “Coronación de la Imagen”.

Los visitantes del templo pueden darse un recorrido por las naves laterales de la iglesia para apreciar los vitrales. El orden comienza desde el lado izquierdo.

Los vitrales son los ventanales a los lados de la Basílica. Permiten el paso de la claridad solar al interior del templo. (Foto Gustavo Delgado) - La Nación

La coronación de la Virgen: un acto inolvidable hace 54 años

*** Tal vez el incendio en enero de 1960, pudo cuasar el retraso por siete años de la coronaciñon de la Virgen de Consolación de Táriba.

por: Armando Hernández - especial diario La Nación 15-08-2021


Más de cien mil personas asistieron al acto de coronación canóniga de la Virgen de la Consolación de Táriba, con la presencia de varios obispos de nuestro país y las fuerzas vivas del estado Táchira, el cual se cumplió el 12 de marzo del año 1967, bajo la presidencia del primer cardenal venezolano, Mons. José Humberto Quintero, quien fue el encargado de colocar la corona a la sagrada imagen, patrona del estado Táchira, que con extraordinaria fe y devoción es adorada por una gran legión de feligreses.

El acto de coronación fue pospuesto por más de siete años, por diversos motivos, tal vez el más poderoso fueron las reparaciones que debieron efectuarse en gran parte de la basílica, como consecuencia de un incendio que se desató el 11 de enero de 1960, causando serios daños y haciendo que la diócesis se abocara a realizar arreglos y remodelaciones, que se prolongaron por largo tiempo.

No obstante, las actividades religiosas nunca se interrumpieron durante las obras destinadas a dar forma a un templo en la categoría de Basílica Menor, decretada por el papa Juan XXIII. Atendiendo la petición de las autoridades eclesiásticas de la región, presididas por Mons. Dr. Alejandro Fernández Feo, Su Santidad también dio el visto bueno a la coronación canóniga de la santísima Virgen, el 9 de noviembre de 1959.

Incendio en la Basílica

El coronel del Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal, Rodrigo Daza Porras, nos recuerda el incendio ocurrido el 11 de enero de 1960, con inicio en la sacristía. Para él, representa un suceso que permanecerá por siempre en su memoria, debido a que estuvo a punto de morir durante las labores de extinción del fuego. Cayó de uno de los techos, que se hundió bajo sus pies, y sufrió un traumatismo craneoencefálico que casi le cuesta la vida.

Rodrigo Daza se declara gran devoto de la Virgen, pues considera que por su gracia está vivo, ya que ella hizo el milagro que le permitió salir de un coma profundo, y de otras lesiones que dejaban pocas expectativas de vida.

Rememora que el accionar del Cuerpo de Bomberos de San Cristóbal pudo evitar que el fuego causara peores daños en la estructura. Las investigaciones demostraron que una fuga de gasolina en una planta eléctrica fue la causa del siniestro. El combustible llegó hasta un pequeño anafe con brasas encendidas que eran utilizadas en el incensario. Las llamas alcanzaron rápidamente el techo de la sacristía y se extendieron por el corredor y las capillas del Nacimiento y de la Santísima Trinidad.

Daza Porras recuerda que, ante la emergencia, el pueblo, el clero y la feligresía en pleno respondieron. “Nosotros combatíamos las llamas, mientras la gente sacaba a la Virgen, las sagradas imágenes, ornamentos y mobiliario, para salvarlos del fuego. Los fieles y los sacerdotes protagonizaron actos de gran valentía, porque se arriesgaron pasar sacar lo que podían de la iglesia en llamas, acotó luego. Dijo que ante la magnitud del siniestro y los pocos recursos de nuestros apagafuegos, vinieron con ayuda los bomberos de Cúcuta. También contaron con la cooperación del Ejército, Guardia Nacional y la Policía del estado Táchira, entre otros organismos”.

Las imágenes religiosas, los muebles y todas las cosas que sacaban de la iglesia eran llevados a las calles contiguas y la plaza Bolívar, de donde fueron trasladados luego a la casa cural, Casa Municipal y a los hogares de familias vecinas, para ser custodiados.

Reparación de los daños

Feligreses de vieja data, que vivieron aquellos acontecimientos, recuerdan entre la bruma del tiempo la manera como fue superada la emergencia y lo consideran como un milagro de la santísima Virgen, ya que ni los bomberos ni las demás autoridades contaban con los recursos para confrontar una situación de esta naturaleza. A pesar de ello, lograron el control y evitar daños peores.

El mismo obispo diocesano, Mons. Dr. Alejando Fernández Feo; el gobernador del estado Táchira, sacerdotes y decenas de fieles, deciden ir con la Virgen en procesión hasta el Colegio “Nuestra Señora de la Consolación”, en acción de gracias al Todopoderoso, en agradecimiento por haber podido sofocar un incendio que, de no haber recibido la asistencia oportuna de los bomberos y los feligreses, hubiese alcanzado proporciones impredecibles”.

La reparación de los daños y las remodelaciones autorizadas por el obispo se desarrollaron en etapas.

Altar Mayor

Numerosos fueron los acontecimientos previos a la coronación de la patrona del estado Táchira. Monseñor Alejandro Fernández Feo emite el 14 de agosto de 1960 un decreto para la remodelación del Templo Parroquial de Táriba, tras ser elevada a Basílica Menor por autorización del papa Juan XXIII. El 15 de agosto, luego de haber oficiado la misa pontifical, el pastor diocesano se dirige a la Puerta Mayor para dar inicio de manera simbólica a los trabajos y bendecir, en presencia de las autoridades y fieles, las herramientas de trabajo.

La obra, encomendada a la empresa tachirense Constructora Esfoga, es iniciada el 28 de agosto de 1961 y concluida en abril de 1965. Comprendía la construcción de nuevos techos de concreto sobre armaduras de hierro, realce de las paredes laterales y paredes de relleno; nuevo frontispicio entre las torres existentes; impermeabilización de los techos; reconstrucción del presbiterio; arreglo de los dinteles de las capillas laterales y demás trabajos correspondientes a la remodelación.

El día 13 de agosto de 1963 hubo una solemne procesión litúrgica con reliquias de los santos: san Lucio, san Vicente, san Heliodoro, santa Ágata y santa Perpetua, como preámbulo a la ceremonia de la Consagración del Altar Mayor de la Basílica. El obispo de la Diócesis presidió esta procesión, que salió de la capilla del Colegio Salesiano hacia la Basílica. Cerca de la puerta principal, el pastor diocesano veneró las reliquias y bendijo el agua gregoriana que se utilizaría para la consagración. Al día siguiente, 14 de agosto, monseñor Fernández Feo oficia la ceremonia de consagración del Altar Mayor de la Basílica, conforme a la sagrada liturgia, y concluye con la santa misa.

Al celebrarse el 15 de agosto de 1965 la tradicional fiesta patronal, el obispo dispuso dar apertura al Año Mariano, dedicado a preparar su grey para una serie de actos solemnes que fueran el preludio del gran acontecimiento religioso nacional de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Consolación, previsto para el 12 de marzo de 1967.

Regio acto de coronación

Un recorrido de la venerada imagen de la Virgen de Táriba por todos los pueblos del estado sería la gran preparación para el gran evento de Coronación Canónica. El 26 de febrero de 1967, como madre amorosa que visita a sus hijos, la Virgen llegó a la ciudad de San Cristóbal, donde es recibida con gran cariño por sus hijos

El miércoles 8 tuvo efecto la solemne apertura del Congreso Mariano Vocacional en la plaza Juan Maldonado, con la asistencia de obispos visitantes y una gran concurrencia cristiana. El jueves 9 llegó a San Cristóbal su eminencia reverendísima, cardenal José Humberto Quintero, para asistir al Congreso Mariano y celebrar la Coronación de la Santísima Virgen. Una gran caravana de vehículos acompañó al prelado desde el aeropuerto de San Antonio hasta San Cristóbal, donde es recibido con repique de las campanas de los diferentes templos de la ciudad.

La primera noche del Congreso Mariano Vocacional fue celebrada como homenaje de la juventud a la Santísima Virgen. La segunda noche le correspondió a la familia presentar su tributo a la madre de Dios, y la tercera noche fue celebrada con la santa misa, oficiada por el cardenal Quintero y asistida por los obispos visitantes

El 12 de marzo llega el momento solemne que deja recuerdos imborrables por su alto valor religioso. El primer cardenal de Venezuela, monseñor José Humberto Quintero, por delegación del papa Juan XXIII, procede a la coronación canónica de la Virgen de la Consolación de Táriba, en solemne acto que cuenta con la asistencia del pueblo del Táchira, el clero, autoridades y sectores representativos de la región. Se cumplió en el atrio de la Basílica Menor.

Sobre la santísima Virgen es colocada la delicada prensa que fue fabricada por un orfebre de la ciudad de Caracas, en el año 1966, a petición del tercer obispo de la diócesis de San Cristóbal, Mons. Alejandro Fernández Feo. La prenda es considerada como aporte del pueblo del Táchira y se pudo costear gracias a donaciones y aportes por parte del pueblo católico tachirense y sectores representativos que respondieron a los llamados de la Iglesia. Existe el libro de donaciones, abierto formalmente el 2 de octubre de 1959, con la primera donación aportada por Mons. Dr. Alejandro Fernández Feo Tinoco, y cerrado el 14 de marzo de 1967 con la última donación, a cargo del recordado Prof. Simón Candiales, docente del Liceo Simón Bolívar de San Cristóbal.

A los pies de la Virgen se encuentra una media luna que es referencia al libro del Apocalipsis, la cual fue obsequiada por el general Cipriano Castro, primer tachirense en alcanzar la Presidencia de la República de Venezuela. Sobre la Virgen está la diadema como símbolo que representa la Coronación Canónica de la imagen, máximo privilegio que la Iglesia Universal puede otorgar a una reliquia. Este privilegio fue concedido por el papa Juan XXIII, mediante Breve Pontificio de fecha 9 de noviembre de 1959, a la insigne imagen de la Bienaventurada Virgen María, llamada comúnmente Nuestra Señora de la Consolación, que es venerada por fieles del estado Táchira, Venezuela y el mundo cristiano en general.

Cuando el cardenal Quintero le colocó la corona a la Virgen estallaron los gritos de júbilo, mientras miles de pañuelos ondearon en medio de la algarabía en saludo. Se escucharon las gloriosas notas de nuestro Himno Nacional. Fue un acto de gran emoción e inmensa alegría para un pueblo creyente que se rendía a los pies de la madre de Dios.

La corona votiva de Nuestra Señora de la Consolación de Táriba es una extraordinaria obra de arte de interés cultural de la Nación, incorporado al Catálogo del Patrimonio Cultural de Venezuela, por resolución del Instituto del Patrimonio Cultural, publicado en la Gaceta Oficial N° 38.234, de fecha 20 de febrero de 2005.

El acto de coronación no fue en agosto, Mes de la Virgen, sino el 12 de marzo. Foto archivo.

En una tablita, en 1560, comenzó la historia de fe

por: Armando Hernández - especial Diario La Nación 15-08-2021


Trascurría el año 1560, cuando comienza la historia de la Virgen de La Consolación.

Dos sacerdotes misioneros de la Orden Agustinos Recoletos, procedentes de Pamplona, Nuevo Reino de Granada (Colombia), llegaron a nuestra región con una tablilla que atesoraban con gran amor y devoción, por cuanto en ella se alcanzaba a visualizar lo que con el tiempo sería la sagrada imagen de la Virgen, que hoy, en la basílica de Táriba, es adorada con fe extraordinaria por un pueblo creyente y de gran sentimiento cristiano.

Los sacerdotes se enteran que en las inmediaciones de San Cristóbal existía una tribu conocida como Táribas y deciden marchar para evangelizar a los nativos. Llevan consigo la tablilla, que sería protagonista de una cadena de acontecimientos grandiosos y que, 461 años después, son recordados como parte de la historia de la patrona del estado Táchira.

Algunas dificultades

Los dos clérigos llevaban consigo la inseparable imagen que les acompañaba desde el mismo momento que partieron de la lejana España. Es durante este recorrido que ocurre uno de los primeros acontecimientos milagrosos reseñados por la historia de la santa Virgen. Para llegar a su destino, los viajeros debían atravesar el río Torbes, pero se encuentran con un cauce abundado y peligroso que los detiene por momentos.

La misión emprendida por los sacerdotes comprendía riesgos, sobre todo porque los indígenas tenía fama de agresivos, de conformar un pueblo de aguerridos y combativos guerreros, del cual existían antecedentes desde mucho tiempo antes, cuando el expedicionario Alonso Pérez de Tolosa, al mando de cien hombres, llega a lo que hoy es la “Perla del Torbes” y son sorprendidos por una emboscada, durante la cual los indígenas matan seis caballos y causan heridas a varios soldados, entre ellos el mismo Alonso Pérez.

Habían pasado años desde aquel suceso y los sacerdotes no descartaban cambios en el comportamiento de los nativos, especialmente porque en la vecina San Cristóbal existía la presencia de ciudadano españoles, a quienes conocían y hasta con estos negociaban el producto de sus labranzas y artesanías.

Mientras esperan no observan señales que las condiciones climáticas mejorarían y a pesar de ello, los padres agustinos deciden correr el riesgo para llegar al otro lado. Antes de aventurarse a las enfurecidas aguas, atan el retablo en la parte superior de una cañabrava para que no se mojara y se lanzan al río. Es en ese momento que ocurre el primer hecho extraordinario, puesto que rápidamente y sin contratiempos logran llegar al otro lado, al tiempo que la fuerte tormenta amaina.

Tal y como lo presumían, la situación con los nativos era diferente y estos aceptaban la presencia de visitantes, por lo que rápidamente logran establecer lazos de afecto con ellos. Los indígenas se muestras atentos y serviciales. Para asentarse y emprender su campaña evangelizadora deciden ocupar un pequeño terreno ubicado en lo que es hoy la plaza Bolívar de Táriba, donde tenían previsto construir una pequeña ermita que acogiera la tablilla, que desde sus primeros momentos comenzaron a llamar Virgen de La Consolación, por llevar consuelo a los afligidos.

Sin embargos los aires de guerra permanecen en el ambiente, y un día ocurre una situación que altera los planes de los sacerdotes. Los “Guásimos” y los “Capachos”, tribus enemigas, con numerosos guerreros, ocupan violentamente la meseta de los Táriba, en ataque que los toma por sorpresa, obligándolos a replegarse. Los misioneros deben huir y de nuevo cruzan el río Torbes para salvar sus vidas. Es tal la fuerza del ataque que no tienen tiempo para recuperar la tablilla, que queda en la ermita. Una indígena convertida al cristianismo logra rescatarla y la lleva a su humilde ranchito. A partir de ese momento se le pierde todo rastro.

Los historiadores de la imagen mariana dicen que esa tablita se fue destiñendo, hasta el punto que solo quedó una silueta, apenas perceptible. Trascurrieron casi 40 años y la imagen de la Virgen seguía perdida, hasta que a mediados del año 1600 ocurre otro extraordinario y significativo hecho con un grupo de muchachos, entre ellos los hijos de Alonso Álvarez de Zamora, jefe encomendero de Táriba, que luego de almorzar salieron cerca de la casa para jugar a los bolos.

A uno de los jugadores se le partió la paleta que utilizaba para golpear la pelota y se ven obligados a suspender el juego mientras hacen la correspondiente sustitución. Los muchachos van a la despensa donde las familias guardaban los alimentos y toman una tablita que encontraron casi a la entrada, sin fijarse en su borrosa imagen. Para continuar el juego necesitaban moldearla en forma de paleta y con un cuchillo lo intentan, sin conseguir darle la forma requerida. No logran hacerle mella, resulta imposible cortarla y rebanarla. La golpean contra el piso, pero no pasa nada. Solo logran obtener como respuesta un ruido seco y fofo.

Es tal la alharaca que había por la tablita que llama la atención de Leonor Colmenares, madre de los muchachos, quien la recupera y la devuelve a la despensa. Para dar por terminada la situación, les dice que deben respetar ese retablo, porque en un tiempo se había visto la imagen de la virgen María. El relato sobre este episodio es fantástico y emocionante. Pasadas algunas horas observan que en la despensa hay gran resplandor que llama la atención de la gente, que corre al lugar pensando que se ha desatado un incendio que deben apagar de inmediato. Pero no hay llamas. Al ingresar a la despensa observan, con gran asombro, que ese brillo, que procedía de la tablita, mostraba la imagen de la sagrada Virgen. Sin saber con exactitud de qué se trataba, maravillados por el fenómeno, acuden al vicario de la Villa, sacerdote Francisco Martínez de Espinoza, quien de inmediato con un grupo de personas se traslada al lugar y constata la aparición de la imagen. Al ver el milagroso evento en desarrollo, cae de rodillas en medio de oraciones y alabanzas. Es a partir de ese momento que se reinicia la adoración a la sagrada Virgen.

Día de la Virgen

Este acontecimiento ocurrió el 15 de agosto de 1600 y quedó marcado en el calendario como el día de Nuestra Señora de Consolación, que año tras años reúne a centenares de devotos que rinden tributo a la excelsa Virgen, en medio de una verdadera fiesta mariana con solemnidad pontifical. Los feligreses llegan a Táriba desde los cuatro puntos cardinales.

La gente acude por millares y muchos de ellos ingresan al tempo de rodillas, para ir al Altar Mayor, llevando objetos, o con familiares, entre llantos y alegrías para agradecer a la madre de Dios por un favor concedido. Es la Virgen de la Consolación una imagen milagrosa que sostiene entre sus brazos a su hijo, el niño Jesús, como recordatorio que se trata de la madre de Dios, que no solo es patrona de los tariberos, sino de los tachirenses en general, que con gran fervor religioso y entrega total le profesan su fe y le acompañan de manera sublime, con alegría.

Es increíble la atracción que el pueblo siente por su patrona. La manera como le corresponde a ese amor y protección que nos profesa y que cada 15 de agosto queda de manifiesto.

Sin embargo, este año las cosas no serán como antes. Aun cuando el amor, la fe y la devoción, la admiración y el respeto por nuestra reina espiritual se mantienen en cada uno de nosotros, no ocurrirá la tradicional peregrinación, ni se podrá observar la asombrosa afluencia de fieles caminando hacia la Basílica de Táriba.

El pasado año no hubo festividad pública a causa de las medidas de restricción que las autoridades se vieron en la necesidad de adoptar con motivo de la pandemia del COVID-19. Por este motivo, tampoco habrá feria con festejos taurinos, ni actos culturales ni deportivos, ni exposiciones y una gran cantidad de eventos que tradicionalmente forman parte de la fiesta que todos los años se celebran en homenaje a la santísima Virgen.

No obstante, el culto a Nuestra Señora de La Consolación (la virgen que consuela), continuará como muestra de fe y amor. Desde la basílica de Táriba, ella está pendiente de sus hijos y brinda protección a su pueblo. Por eso, con respeto y humildad decimos: Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor… Amén.

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

Sergio Pinzón: El florista de Nuestra Señora de La Consolación

por: Norma Pérez - especial Diario La Nación 15-08-2021


De raíces tariberas, Sergio Enrique Pinzón vive en la casa donde nació su padre hace 120 años. Es reconocido por su habilidad para la decoración y trabajo artístico en la elaboración de arreglos; pero su fama se ha extendido por ser el responsable de hacer lucir en toda su magnificencia a la patrona de este pueblo. El 15 de agosto, él se convierte en el florista de Nuestra Señora de la Consolación.

Desde niño, la Virgen siempre estuvo presente en su hogar. Pero su vinculación comenzó en su adolescencia, cuando en el año 1967 se realizó la coronación de la sagrada imagen: “Para ese momento tan solemne se organizaron varias actividades y monseñor Alejandro Figueroa Medina, quien estuvo al frente de la Basílica por más de 25 años y fue el creador de su Santa Oración, me pidió que colaborara con el arreglo de la Virgen. Así me incorporé a esta importante festividad”.

Desde esa fecha, y durante 54 años, sus manos laboriosas están presentes cada 15 de agosto para engalanar con flores a la Virgen de la Consolación de Táriba, su carroza y el templo que la cobija.

“La decoración varía a través de los años. Anteriormente se colocaban unos pendones en las columnas con la inscripción “Ave María”; pero después se eligió adornar el altar, la imagen y la carroza con una profusión de flores, para darles más vistosidad”.

Sus arreglos contienen diferentes clases de flores, con predominio de rosas, pues explica que estas siempre están presentes en las apariciones marianas: “utilizamos diversas flores, algunas veces pompones, claveles, margaritas, astromelias, gerberas, pero en su mayoría rosas de diferentes colores, por su simbología, además de su natural hermosura”.

A través de los años se conformó un equipo de voluntarios que él dirige para organizar lo relacionado con la decoración, que dura aproximadamente todo un día; destaca que hay personas que hacen donativos de flores y follaje; aun cuando señala que esto ha disminuido considerablemente, pues muchos se han ido del país o han fallecido.

“Actualmente, cada quien colabora en la medida de sus posibilidades; algunos se acercan a la Basílica y ofrecen su cooperación para ayudar a armar los arreglos florales; todos son bienvenidos. Es estos tiempos se dificulta conseguir los materiales, pero siempre Dios y la Virgen los proveen por medio de sus fieles”.

También hace los monumentos para el Santísimo, el Jueves Santo: “Hubo una época que eran muy elaborados, ahora son más sencillos, por la situación económica, pero lo prioritario es su significado”.

Un momento especial

Hasta antes de la aparición de la pandemia, se trasladaba la venerada advocación mariana, a las dos de la madrugada, hasta la Catedral de San Cristóbal y de allí salía la procesión hasta Táriba. “Yo siempre la acompañaba y después me venía caminando, detrás de la carroza, hasta la Basílica”.

Tiempo atrás, cuando todavía no se realizaba este trayecto, Sergio Pinzón tuvo un encuentro que se quedó grabado en su memoria y en su corazón para siempre:

“Me pasó algo muy especial hace muchos años. Estábamos en los preparativos y era de madrugada. Fui a ponerle la corona a la Virgen; al estar arriba en el nicho, vi que la tabla resplandecía y la imagen parecía un relieve, como si quisiera salirse. Estaba más bella que nunca. Los ojos le brillaban y la boca parecía una cereza, brillante. Quedé mudo, no salía de mi asombro, fue una experiencia maravillosa que jamás olvido”.

Para él, ese instante inolvidable es una muestra del afecto que siente por la venerada dama. Sus oraciones son para alabar y agradecer.

Un poco de historia

Para quien por más de medio siglo de su existencia ha estado ligado a la Virgen de la Consolación, es importante indagar sobre su historia y profundizar en aspectos importantes y, en algunos casos, desconocidos.

“Existe un detalle, que es muy poco conocido, con respecto a la medialuna que tiene sobre su cabeza con piedras preciosas: la donó un joyero colombiano de nombre Gustavo Acevedo, que vivió muchos años en San Cristóbal, hasta que murió en 1975. La medialuna fue colocada el 13 agosto de 1934. Otra de las medialunas que la adornan la obsequió José María Cárdenas, quien la trajo de París”.

También destaca que la iglesia fue elevada a basílica por un milagro que la Virgen le hizo a monseñor Fernández Feo:

“Él le pidió que le ayudara a conseguir el terreno para la construcción del Seminario. Salió de la iglesia y se encontró con Pablo Chacón Varela, quien le ofreció el terreno de la colina de Toico. Decía, “todo lo hizo ella”.

En sus remembranzas está la gran cantidad de personas que llegaban desde Colombia el 15 de agosto a alabar a la Virgen. “Es la fe en toda su expresión que traspasa las fronteras. Ella es la pionera de la devoción mariana”.

Partícipe de la fe

Su emoción crece cuando habla de las manifestaciones de fe del pueblo: la gente va de rodillas, desde la puerta hasta el altar, hacen sus peticiones, le llevan flores: las casas lucen altares, la bandera alusiva, su réplica. Se visten de amor por su patrona, es un hermoso testimonio de fe y fervor religioso.

Dice que nunca le ha pedido nada, solo le agradece por todo lo que le ha dado. “Es la imagen mariana más antigua de Venezuela y en ella hubo el milagro de la renovación”. En su hogar lo acompaña una estampa con una lámpara encendida que nunca se apaga.

En él está presente la satisfacción de haber cumplido con la imagen, que respeta y es parte fundamental en su existir, como alguien que nació en Táriba bajo su manto. “Mi alegría es que los feligreses la vean preciosa y la admiren espléndida, como la madre amorosa que es”.

Sergio Pinzón manifiesta su gratitud a la Virgen de la Consolación de Táriba por la vida, por tener salud para colmarla de atenciones en su fiesta religiosa. Por el ánimo que le da para continuar con la tarea que asumió cuando apenas tenía 17 años de edad y que más de medio siglo después cumple con alegría. Gracias a su dedicación, es posible el homenaje multicolor de la belleza, color y aroma. Todas las flores para la reina del cielo.

Carousel imageCarousel imageCarousel image

Historia milagrosa de la Consolación es una esperanza para los tachirenses

por: Humberto Contreras - especial Dirario La Nación 15-08-2021


La Basílica de la Consolación de Táriba prepara sus galas para la conmemoración, este domingo 15 de agosto, el día dedicado a la santa patrona del Táchira. Aun cuando se ha hecho énfasis en la necesidad de respetar las medidas de bioseguridad, en particular el distanciamiento físico y el uso de tapabocas, las circunstancias hacen presentir que puede haber alta presencia de feligreses, dado el fervor y la devoción con que los tachirenses aman a la madre de Dios.

Para conocer un poco sobre los preparativos, conversamos este domingo anterior con el padre Pedro Fortoul, quien ofició la eucaristía dominical, que contó con presencia de fieles, con su respectivo tapaboca, y cumpliendo la lejanía o separación recomendada, entre personas.

El padre Fortoul es uno de los formadores en el Seminario Santo Tomás de Aquino, es decir, que se encargan de acompañar a los seminaristas en su formación como sacerdotes.

Pero también, nos explica, ejerce como auxiliar en la Basílica, colaborando cuando hay alguna celebración religiosa. En fin, dice, vengo cuando me invitan, y en general para ayudar cuando hay mucha actividad, pero mi responsabilidad fundamental es en el Seminario.

En principio, aún se analizan las medidas para efectuar los actos religiosos, los cuales, sin embargo, serán anunciados por el obispo, monseñor Mario Moronta. Pero sí se está coordinando con el equipo de comunicación de la Diócesis, que luego hará el enlace con los demás medios de comunicación, para crear la señal que será distribuida, como se hizo el año pasado, tanto en el Santo Cristo como en la Fiesta de la Virgen, y así unirnos, como mucha gente lo ha hecho, durante estos meses de pandemia, en la fe, en la esperanza y en la caridad, a la celebración eucarística, sea por la radio o por la TV, o internet.

Ante la perspectiva de que la ceremonia religiosa conmemorativa de la Virgen sea transmitida por TV y por radio, así como por medios web de la región, preguntamos al padre Fortoul:

— ¿Si un creyente reza desde su casa, cumple con la Virgen?

— Sí. Evidentemente, responde. Pero la verdad es que la gente no tiene por qué esperar al 15 de agosto para manifestarle su devoción, sino que, ojalá Dios, ya durante estos días y por supuesto, durante todo el año, en todos los hogares cristianos del Táchira se cultive el amor a la Virgen, la devoción a Dios, el respeto a todas las personas, así como el amor al prójimo, que son las características fundamentales de nuestra fe cristiana.

Tenemos que recordar, agrega el sacerdote, que Dios está en todas partes, y que a Dios le oramos desde nuestro corazón, Quisiéramos que, como muchos años anteriores, esa gran cantidad de peregrinos pudiesen llegar a la iglesia, a agradecer a la Virgen como lo desean, o a hacerle sus peticiones, si las tiene, recordando que, desde hace más de cuatrocientos años, es un centro de peregrinación.

Pero como sabemos, continúa el padre Fortoul, debemos guardar y respetar las medidas o restricciones de bioseguridad, y por supuesto que, desde sus hogares, la Virgen María recibe su acción de gracias, y auguramos que ya, para el próximo año, tanto los peregrinos del Santo Cristo de La Grita, como los de la Virgen de la Consolación, podamos reencontrarnos para revivir esas grandes manifestaciones de fe popular, que nos caracterizan en este mes de agosto.

— Y en cuestión de feligresía, ¿sabe de alguna persona que haya sido objeto de un milagro?

— Sí. Conocemos muchísimos casos. Pero no quisiera ahora detenerme en un caso específico, porque son demasiados. Basta venir y ver aquí, en el mismo templo, cómo cada persona llega (embarazadas, personas que han sido secuestradas, personas con algún sufrimiento de enfermedades como cáncer, o con algún problema económico, con alguna necesidad espiritual). Y que aquí, delante del altar, le manifiestan su petición y le hacen su promesa; o quienes ya han sido atendidos, le manifiestan su agradecimiento.

Y, por supuesto, no solamente milagros referidos a la salud, o a necesidades personales. La Virgen María también ha sido abundantemente misericordiosa con el pueblo del Táchira. Nos ha dado muchas familias cristianas, nos ha dado también muchos sacerdotes. El Seminario es uno de los grandes milagros de la Virgen (la construcción de la sede), y la gran cantidad de vocaciones sacerdotales que aquí se desarrollan.

Es importante resaltar cómo este lugar se convierte también en un importante sitio de santificación de los hombres, o sea, por la palabra de Dios, o por la cantidad de bautizos que aquí se celebran semanalmente, por lo que muchos hijos, a través del bautismo, se convierten en hijos adoptivos de Dios. También se ve cómo surgen muchos matrimonios aquí. Es impresionante la cantidad de parejas que quieren casarse a los pies de la Virgen María para recibir su bendición. Ha habido veces en que un solo sábado se realizan hasta seis o siete matrimonios.

— Padre, ¿Cómo va a ser la celebración el próximo domingo?

—Se está coordinando lo que se hará ese día, y también la víspera, el sábado 14, cuando se esperan muchos peregrinos. Nos estamos organizando para este fin de semana.

Un poco nos ha servido, explica, la experiencia en la actividad del viernes 6 de agosto, con la festividad del Santo Cristo de La Grita. Se tiene pensado que, a través de una especie de corredor, la gente pueda contemplar la imagen de la Virgen, y en todo caso, ya monseñor Moronta estará dando las indicaciones en los próximos días, porque como se dijo, sirvió mucho la experiencia de La Grita, y con base en ello, él considerará las consideraciones oportunas que hay que tener para salvaguardar la salud pública.

Pero lo que sí es que seguro es que se tendrá la eucaristía, como monseñor en La Grita dispuso: a puerta cerrada, y luego se dispondrá del momento en que la gente pueda observar la imagen, aquí en el templo. Pero ya se está trabajando con los grupos de apostolado de la Basílica, y en su debido momento se dará la información de cómo se estarán realizando las actividades para el recibimiento de los peregrinos, en la medida de las posibilidades y con las limitaciones que tenemos.

De todas maneras, entendemos que la experiencia de La Grita no es igual. Aquí estamos en área metropolitana y la festividad es en domingo. La gente va a tener la iniciativa para venir, aunque la recomendación general es que las personas este año eviten las aglomeraciones, la acumulación de peregrinos, todo por el bien público y de cada uno.

Un milagro de la Virgen

Si un creyente reza desde su casa, siguiendo la transmisión de los medios, cumple igual con su devoción a la Virgen

Preguntamos al religioso si tiene conocimiento de alguna acción de fe, de algún milagro especial.

Sí, responde. Realmente, la devoción a la Virgen de Consolación, ya desde el año 1600, está cargada de grandes manifestaciones de la misericordia de Dios, que los fieles han alcanzado por la intercesión de la bienaventurada Virgen María. Los archivos históricos de los siglos 17, 18 y 19, registran momentos interesantísimos en los que la madre de Dios socorrió a los enfermos que acudían a ella.

Precisamente, uno de los vitrales de la Basílica así lo muestra, cuando en San Cristóbal se desató una epidemia, muchas personas estaban falleciendo, y estaba perjudicando a la población. Entonces, el obispo Gregorio Jaimes de Pastrana y Bazán, fiel devoto de la Consolación, oriundo de San Cristóbal, y que luego fue obispo de Santa Marta, en Colombia, decidió llevar en procesión la Virgen hasta San Cristóbal.

El padre Fortoul indica que este acontecimiento prodigioso está registrado en los anales eclesiásticos, en los archivos de la Virgen: Sabemos que, en esos tiempos, ir de Táriba a San Cristóbal era toda una jornada de caminos reales, con sus dificultades y demás. Cuando la procesión cruzó el río y entró a San Cristóbal, comenzó a mostrar una especie de sudor, que conmocionó a todos.

Y ya, continúa Fortoul, es un acontecimiento extraordinario, que la Virgen logró el milagro, algo que está en concordancia con los tiempos que estamos viviendo. La pandemia cesó y la vida de muchos fue salvada de las consecuencias de esa epidemia.

— Estamos hablando, más o menos, de mediados del siglo XVII, entre 1660 y 1665; porque a partir de 1687, monseñor Jaimes de Pastrana no está más acá, y le deja en esa fecha el relicario de plata que tenemos acá con el cuadro original, de la Virgen, que reposa en el altar de la Basílica.

Allí está la tablilla original que entregaron los padres Agustinos en el siglo XVI a Táriba, y que, desde ese momento, ha sido este lugar, donde está construida la Basílica, el lugar donde los fieles y peregrinos han venido a agradecerle a la Virgen, a pedir su protección y a cobijarse bajo su manto consolador y maternal.

–¿Por qué este sitio para la Basílica?

–Estos eran terrenos de la casa del jefe encomendero de Táriba, Alonso Álvarez de Zamora. A él le llevaron la tablita, que ya estaba empezando a ser reconocida por los indígenas, y Zamora dispuso hacerle una ermita, que poco a poco fue creciendo en fieles. Allí, en ese sitio, fue pasando su historia, y justo en esos terrenos fue construida la capillita, que más tarde, por la evolución, se convertiría en lo que es hoy la Basílica,

Otros milagros históricos

Prácticamente, el primer milagro que se atribuye a la Virgen ocurrió justo cuando los dos frailes agustinos, desde San Cristóbal, en 1560, llevaron a Táriba la tablita con la imagen de la Virgen, que había sido traída de España. Viajaban de noche, y cuando llegaron a la orilla del río Torbes, vieron que estaba muy crecido. Para evitar que la tablita de la imagen se mojara, la ataron a una caña y se arriesgaron a pasar la fuerte corriente.

En medio de sus oraciones a la Santísima Virgen para que les protegiera y les ayudara a cruzar, los monjes pudieron pasar sin problema de manera rápida, lo cual fue considerado por ellos como un milagro. Este acontecimiento también está representado en uno de los vitrales de la Basílica.

Otro caso: Textualmente, conseguimos la siguiente narración: “Corresponde al sacerdote Francisco Martínez de Espinoza, Cura y Vicario de la Villa de San Cristóbal, iniciar la construcción del primer templo a la Virgen de Táriba, tal como se lee en la «Relación Auténtica».

El 18 de marzo de 1690, víspera del Domingo de Ramos, se testifica un milagro de la Virgen, pues ocurrió que se hundió el techo de la Capilla Mayor, y milagrosamente se salvaron el albañil Juan Báez y otros cuatro ayudantes que allí estaban colocando las tejas”.

Definitivamente, la historia milagrosa de la Virgen de la Consolación es una esperanza para los tachirenses.

Padre Pedro Fortoul. (Foto/Gustavo Delgado) - La Nación

“El milagro de la vida se lo debo a la intercesión de la Virgen”

por: Raúl Márquez - especial dirario La Nación 15-08-2021


Corría el año de 1992. Para ese entonces, Eddy Alvarado Sánchez, joven piñalense, quien transitaba por la última etapa de su primer embarazo, pues apenas faltaban tres semanas para los nueve meses, es invadida súbitamente por un malestar que lo complicó todo: mareos, dolor de cabeza, dolores intensos de parto. Con la urgencia del caso, los médicos, tras los exámenes de rigor, dictaminaron un diagnóstico que fue como un balde de agua fría para ella y su familia: atravesaba un episodio de preclamsia.

—Sucedió como en las películas o novelas, pues se trata de una enfermedad mortal, en donde, en muchas oportunidades, los médicos piden a los familiares decidir cuál vida quieren salvar: la de la madre o la del hijo. Entonces, la desesperación se adueñó por un momento de todos, pero también las oraciones a la Santísima Virgen de la Consolación de Táriba surgieron casi al unísono—narra la licenciada en Educación, 29 años después de aquella crítica mañana, en que, finalmente, la fe le ganó el pulso a la incertidumbre.

Acariciándose el vientre, entre fuertes dolores, con los ojos inundados de lágrimas y el corazón furibundo de la desesperación, Eddy le pidió a la Virgen que no la desamparara… «Señora mía, tú eres madre, y sabes lo que significa un hijo; te pido, por favor, que mi hijo nazca sano y salvo», sollozaba la joven, prometiéndole que, si obraba ese milagro en ella, esa criatura llevaría su nombre.

—Minutos después de tanto padecimiento nace mi hermosa hija, reluciente, muy sana. Y, por supuesto, con toda la felicidad del mundo, cumplí lo prometido, y en honor a ella, que con su amor y mano milagrosa permitió que sobreviviéramos de aquel terrible momento, la bauticé como Albany de la Consolación…Un año después la presenté en la Basílica, como parte de la promesa ofrecida—sigue con su relato, rememorando aquella alegría, aquel sol de felicidad después de la tormenta.

Albany de la Consolación es hoy en día una hermosa muchacha de 29 años de edad, abogada de profesión, que conociendo desde pequeña los pormenores de su nacimiento, ha participado, durante muchos años consecutivos, junto con su madre, tías, abuelos y primos, en la peregrinación a la Basílica de la Virgen de la Consolación de Táriba, como una forma de gratitud. Asimismo, al final de cada periodo universitario —recuerda Eddy— solía visitar la Catedral de Táriba con el fin de encender una velita por cada asignatura que iba aprobando.

La historia se repite

Ocho años después, la historia se repite. Eddy enfrenta una situación similar en torno a su segundo embarazo. El médico que supervisa su gestación confirma las sospechas que se venían tejiendo en su proceso: sufre de placenta previa.

—Durante el embarazo de mi hijo varón, en el año 2000, enfrento de nuevo una situación que pone en riesgo mi vida y, sobre todo, la de mi hijito, puesto que los médicos me informan que tengo la placenta previa, lo que en cualquier momento podría afectar, con consecuencias fatales, mi embarazo. Entonces, junto con mis padres, decidimos visitar la Basílica de Nuestra Señora de la Consolación de Táriba. Oramos con devoción, con esa fe que nos caracteriza como familia devota a nuestra Virgencita de la Consolación de Táriba, para que mi embarazo llegara a feliz término; y mi hijo naciera sano y fuerte— precisa.

Una semana después de esta visita y de las oraciones y ruegos, llega el momento del parto. En medio de un fuerte dolor de cabeza, Eddy se entrega a la esperanza, todo lo deja en manos de Dios y de la Virgen. Finalmente, Gabriel nace sano y ella es dada de alta, para luego recuperarse en la tranquilidad de su hogar, atesorando en su corazón la sublime certeza de que una vez más Dios ha obrado en ella, con la bondadosa intercesión de la Virgen de la Consolación de Táriba.

Una devoción familiar

Actualmente, Gabriel se encuentra en Chile. Como otros tantos jóvenes, cruzó el continente en busca de un mejor futuro. Eddy ora cada día por él, para que pueda estabilizarse y cumplir sus metas.

—En cada episodio de nuestra historia familiar, la Virgen de la Consolación de Táriba ha estado presente, sin abandonarnos, iluminando cada paso, cada ruta. Mi hijo Gabriel está en Chile, y ha sido fuerte para todos, y aunque en algunos casos ha recibido malos tratos, sigue adelante. Y así los demás sobrinos, por quienes oramos a diario. Son muchos los momentos, los milagros que le atribuimos a la Virgen. Gracias a Dios, es una devoción que forma parte de nuestra familia. Y sabemos que ella nos acompaña en los momentos de tribulación, como cuando murió mamita tras enfrentar una terrible enfermedad, y ahora, que seguimos adelante con nuestro padre, sobrellevando su padecimiento— subraya Eddy, quien se encuentra de reposo, superando, poco a poco, los estragos del covid-19.

Esta historia de fe se refleja en las imágenes de una de las peregrinaciones a la que la familia acudió un 15 de agosto, sus rostros fulguran de alegría, fervor. Eddy, junto con su familia, vistiendo una franela diseñada para la ocasión, como tantas otras familias, que entre cantos, banderas y flores materializan su adoración a la Virgen de la Consolación de Táriba, la patrona del Táchira, en una de las devociones más antiguas de Venezuela.

Eddy y su familia, en una de las peregrinaciones (Foto álbum familiar) - Diario La Nación

Artículos religiosos, dulces y pasteles esperan a los feligreses este domingo

por: Humberto Contreras - Especial diraio La Nación - 15-08-2021


Desde hace más de cuarenta años, un grupo de personas se ubicó en torno a la Basílica para montar sus puestos de venta de artículos religiosos y conmemorativos de la Virgen.

Durante muchos años, hasta la lamentable interrupción que generó la pandemia, estos puestos funcionaron todos los días del año, en especial sábados y domingos, así como, por supuesto, los días del entorno de la festividad de la Virgen, el 15 de agosto.

La presencia de estos puestos en torno a la plaza, y cerca de la Basílica, ha sido una tradición y una escena propia de Táriba, donde, además de los artículos religiosos, se pueden adquirir dulces típicos y consumir los también muy típicos pasteles de yuca, chicha andina, masato, y demás.

Conversamos con algunos de ellos, ya preparándose para el movimiento que esperan con entusiasmo y fe el próximo domingo, Día de la Virgen, pero también como devotos y fieles creyentes de la santa madre de Dios.

Escapularios, rosarios y velas tienen mucha demanda

Rosa Useche es de Táriba. Dice que vive cerca de la Basílica, y tiene su local en toda la esquina de la iglesia, pasando la calle. Tengo con mi quiosquito casi 20 años, pero me estoy reincorporando desde el martes, pues tenía un tiempo sin venir, ya que estuve cuidando tres nietos. También, nos dice, le debía unos impuestos a la alcaldía… pero ya los pagué, así que estoy de nuevo en lo mío.

Explica Rosa que el tiempo que estuvo fuera su local estuvo cerrado. Apenas este martes reabrí el local y me reincorporé, primero por la necesidad económica, claro, y me ha pegado un poco porque, primero, los precios de ahora, han variado mucho. Pero, poco a poco, me voy actualizando.

Nos dice que ahora está esperando el día de la Virgen, “porque sé que Dios nos da bendiciones, para mí y para todas mis compañeras que trabajamos acá en esto. El grupo de gente, que siempre somos las mismas que hemos estado aquí.

— ¿Qué es lo que más vende aquí?

— Bueno, aquí se vende de todo. Los veloncitos, las velitas, los escapularios que tengan la Virgen del Carmen y el Corazón de Jesús, que se venden bastante. Igualmente, las contras para los niños, por las cuales pregunta mucho la gente. Los días sábado, que hacen los bautizos, se venden las velas del bautizo, el pañuelito y el rosario.

También se vende bastante la vela de cebo y la velita de la Candelaria. Los rosarios también. Tengo una variedad de rosarios, como por ejemplo el de la Virgen de Consolación con áncora doble, lo tengo en 15 mil pesos. Si la gente pide rebaja, pues uno rebaja, pero también hay más baratos, más sencillos. Tengo de 12 mil, de 8 mil y más económicos, a 5 mil, de modo que la gente puede escoger, según su precio. A veces uno obsequia a los clientes, por ejemplo, una estampita de la Consolación, que se puede mandar a bendecir, para que la Virgen los proteja.

Rosa agrega que también vende estatuitas de la Virgen. Hay unas pequeñas, antes venían metálicas, pero ya no, porque también los proveedores de este tipo de cosas han disminuido bastante. Igual que antes, añade, usted venía por estos días y veía muchos vendedores aquí. Ahora casi no hay. Se acabó eso. Y a esperar el día de la Virgen para que nos dé muchas bendiciones. Y el 14 es la serenata. Va a estar muy buena.

— ¿Cómo se prepara para el domingo?

— Bueno, no se sabe si vendrá gente de afuera, como en años anteriores. En esos tiempos venían vendedores de otras partes y se instalaban acá, pero eso ya se acabó, aparentemente. En todo caso, pues la Virgen nos trata a todos muy bien, y ella está aquí esperando que venga la gente.

—¿Y de dónde nació su devoción por la Virgen?

— De familia. Claro, somos devotos de ella. Es difícil conseguir un taribero que no sea devoto. Todos somos creyentes. Ella ha hecho muchos milagros, como Nuestro Señor Jesucristo.

—¿La Virgen le ha hecho a usted algún favor especial?

Bueno, yo siempre le pido su ayuda y su bendición. Ahora, por ejemplo, tengo un hermano que lo tienen que operar y, por supuesto, nos hemos apegado a Jesús y a la Virgen. ¿Y sí le atiende sus peticiones? Claro que sí. Ella atiende las peticiones de cada uno,

Empezó con pulseritas y velones al pie de la Virgen

Justo al pie de la escalinata de la iglesia está un pequeño puesto de venta. María Robles tiene 20 años de estar trabajando aquí. “En este mismo puesto, en este mismo sitio”, dice con satisfacción.

— ¿Cómo llegó aquí?

— Cuando llegué aquí, vine como trabajadora para otras personas. Después, poco a poco me fui adaptando, hasta que coloqué mi propio puesto. Yo venía de La Grita, donde trabajaba con el Santo Cristo, pero entonces mis hijas empezaban a estudiar en la universidad y nos vinimos para acá.

Empecé a trabajar aquí mismo, delante de la Virgen, con poquito, una docenita de rosarios, una docenita de velones, una docenita de pulseras; y estoy muy contenta, pues gracias a Dios y a ella, me ha ido bien hasta la presente. He tenido dificultades, pero la Virgen me ha ayudado, me ha protegido, así como a mucha gente, a muchísimas personas que vienen a agradecerle.

— ¿Cómo está actualmente el movimiento?

— Bueno, en años pasados, había mucho más movimiento de personas, pero ahorita, con la pandemia, pues es un poquito menos. Pero la verdad es que ella no nos ha descuidado. Las ventas han decaído, pero claro, uno no tiene por qué estar descontento con Dios, ni con la Virgen, porque ellos, todos los días, sea como sea, le dan a uno aunque sea el pan de cada día. Yo como de este trabajo, con mis hijas y mis nietos. Dios nunca nos ha descuidado, en estos 20 años que tengo de estar trabajando con ella, delante de ella, y me ha concedido un pedimento muy grande hace nueve años: Me operaron de esta pierna (la izquierda) y me quedó bien. Y todo lo que yo le he pedido me lo ha concedido.

— ¿Historias?

— Hay muchas historias, de mucha gente, que he visto con mis ojos. En mi caso, una hija no podía quedar embarazada. Y un día me senté frente a ella y se lo pedí con tanto amor y con tanta devoción, que vi que a la Virgen le corrían las lágrimas. Y me lo concedió. Mi hija tuvo un bebé.

María vive en Táriba, a dos cuadras de la Basílica, y baja todos los días a su puesto de venta. A veces no va los lunes, o manda a “las muchachas, que me ayudan”. Y para despedirnos, nos dice que lo que más le compra la gente es las pulseritas de la Virgen, los rosarios, las estampitas, las novenas, lo velones, o sea, lo que llaman las compra de ella (de la Virgen). También se venden muchos artículos del Santo Cristo de La Grita, nos reseña.

También se venden muchos bocadillos y dulces típicos

Mariana Díaz tiene un “localito” de su mamá en la esquina de la placita, diagonal a la iglesia.

—Aquí, vendiendo tengo como 20 años. Sorprende, por su rostro joven, pero explica que su mamá, Carmen Zulay Pernía, tiene 46 años con el puesto. Ella es de las primeras personas que se instalaron acá, explica Mariana, hace 46 o 48 años, más o menos. En este mismo sitio. Y desde niña, me venía con ella para ayudarle a atender.

Vende dulces, “chucherías”. Lo que más compran, nos dice, es los coquitos, los brillantes, los bocadillos rellenos, las toronjas. La mayoría de estos productos son hechos acá en Táchira, y los bocadillos son traídos de Colombia. Mariana también aprovecha su puesto para ofrecer a su clientela detallitos religiosos.

— ¿Tienes algún recuerdo de algo especial con la Virgen?

— No en especial, pero sí en general. Por ejemplo, mi madre le pedía mucho que la ayudara en esto. Y al final, trabajando con este puesto, crió a sus hijas. Y a mí, pues yo me hice profesional, pues me gradué de abogado. Estando en la universidad, cuando estudiaba, le pedí mucha ayuda para concluir mis estudios, y me lo concedió.

Mariana trabaja todos los días en el puesto. Al preguntarle cómo trabaja en su profesión, muy filosóficamente responde que “bueno, para todo hay que saber aprovechar el tiempo”.

— ¿Cómo está la implicación de la pandemia?

— Al principio disminuyó mucho la venta, indica. Pero en los últimos tiempos vemos que se ha venido recuperando.

— ¿Y cómo te preparas para el domingo?

— Bueno, todo depende de que venga gente a la Basílica a ver a la Virgen. Pero siento que va a estar bien.

“Esperamos que el domingo venga bastante gente”

Con 26 años atendiendo su punto, Marlene Zambrano tiene uno de los puestos más conocidos de venta de pastelitos, chicha de maíz y de cebada, y de masato. Eso es más de la mitad de su vida. — Yo empecé de niña a trabajar con mi mamá, que es la propietaria del puesto desde hace 45 años, y ahora ella tiene otro puesto y yo atiendo este, explica, y nos dice que su mamá ahora está de reposo porque la operaron de la vista, y el negocio de ella lo atiende una hermana.

— ¿Y cómo les va?

— ¡Chévere! Por motivo de la pandemia ha mermado el flujo de gente, y con ello. las ventas. Por eso, trabajamos solamente medio día. Yo atiendo aquí solo sábados y domingos, pero mi mamá si está todos los días.

— ¿Y cómo se prepara para el domingo?

— Pues con el favor de Dios, bien. Esperamos buena afluencia de gente. Es la esperanza que todos tenemos por aquí.

Preguntamos sobre casos de ayudas especiales de la Virgen a alguien. Marlene dice que específicamente de una persona, no, porque “es que son tantos los casos que uno escucha. Tantos los milagros que la Virgen ha hecho, que bueno, de hecho, uno le pide cualquier cosita, tal cosa, y nos la concede, gracias a Dios. Son muchas las personas que hablan de milagros, de ayudas, de favores recibidos, porque, pues sí, de una u otra manera las ha ayudado. Siempre hemos sido bendecidos aquí en nuestro municipio”.

La gente busca más a los santos de sanación

— ¿Cuánto tiempo tiene en este negocio?, le preguntamos a José Rojas, quien está instalado a un costado de la Basílica, diagonal a la plaza Bolívar.

— Realmente, el negocio era de mi papá, durante 42 años. Pero él falleció el año pasado, y yo lo asumí.

— ¿Y cómo te va?

— Bien, gracias a Dios. Aquí lo que más demanda tiene es la Virgen de la Consolación. Estampitas, rosarios, imágenes, en fin. Lo que más se busca es santos que ayuden en sanación, y así, la Virgen y José Gregorio son los más solicitados. Dice Rojas que antes se vendía mejor, pero eso ha mermado mucho por la situación económica. Pero, igualito, la gente no ha dejado de comprar para ellos.

— ¿Conoces alguna persona que haya recibido un favor especial de la Virgen?

— Bueno, mire, hay muchísima gente agradecida por bendiciones que ha recibido de la Virgen, pero específicamente son muy pocos los casos que se conocen, porque realmente la gente calla mucho. Debe ser por miedo, por discreción, o porque no les gusta que las demás personas sepan, pero la verdad es que la Consolación es muy milagrosa.

De hecho, agrega, le digo que aquí vienen a buscar sus imágenes, para llevarlas o enviarlas a personas que se han ido para España, Chile, distintos países. Allá, donde están, la Virgen les hace falta y la quieren tener consigo para pedirle ayuda y protección.

Diario Católico mantiene su tradición: Dedica su portada a la Virgen

por: César Omaña
Webmaster

Como todos los años, el Diario Católico rinde homenaje a la Virgen de Consolación de Táriba publicando alguna imagen alusiva a esta celebración en la portada de su publicación. En este día 15-08-2021, lo hace al producir la edición impresa a'un con las dificultades para el acceso al papel de prensa, como muchos periódicos venezolanos.

regresar arriba - al ínidce

“María muestra su interés e intercesión en favor de su pueblo”

*** En su homilía, escrita, el obispo Moronta cuestionó a quienes buscan “acomodos en negociaciones alejadas del pueblo”. Ante el bello ícono de la Consolación de Táriba, la Iglesia invita a renovar la fe en su maternidad divina y a mantener abiertas las puertas de los corazones, hogares, instituciones y comunidades.

por: Daniel Pabón - especial Diario La Naci;on 15-08-2021


Táriba amaneció inusualmente tranquila este 15 de agosto, pero la devoción de la gente en casa es la misma. “Como fue ayer y deberá serlo mañana, hoy María es Madre que muestra su interés y su intercesión en favor de su pueblo”, expresó por escrito el obispo de San Cristóbal, Mario Moronta, a propósito de la fiesta de Nuestra Señora de la Consolación, patrona del Táchira, que la Iglesia local celebra este domingo.

A partir de las 7:15 de la mañana el obispo auxiliar de San Cristóbal, Juan Alberto Ayala, ofició la misa pontifical en una basílica de Táriba de puertas cerradas y con acceso limitado únicamente a sacerdotes, medios de comunicación, colaboradores y algunos pocos fieles, a los fines de evitar aglomeraciones en este tiempo de pandemia.

Ayala leyó la homilía que redactó Moronta, quien termina de recuperarse exitosamente en su salud luego de haber superado el virus. En el texto, el pastor diocesano refiere que a María la gente vuelve a acudir para reafirmar que forma parte del pueblo tachirense y venezolano.

“Quien experimentó el dolor de la espada al traspasar su corazón, es alivio ante el sufrimiento de tantos hermanos enfermos, menospreciados, perseguidos, olvidados… los que van dejando su país despreciados por quienes se sienten poderosos… los no tenidos en cuenta por quienes buscan acomodos en negociaciones alejadas del pueblo… los jóvenes inducidos a la prostitución y a la droga, esclavizados por las mafias escondidas en las oscuras marañas de un comercio de muerte… la gente olvidada y golpeada por quienes han hecho la opción por la opresión y la corrupción…”, describió.

El retablo mariano con el relicario que lo resguarda permaneció dentro de su camerino, en lo alto de un altar mayor bellamente revestido de flores.

La feligresía siguió la transmisión por radio e internet. Diario La Nación emitió los oficios religiosos en directo por Instagram, su canal de YouTube y La Nación Radio.

“Que la Virgencita de Consolación nos libre y proteja de toda enfermedad”, comentó por YouTube el devoto Valmore Medina, entre otras tantas manifestaciones de amor mariano. “Madre Nuestra, que tu maternal bendición disipe este virus por siempre”, imploró, como muchos, Alejandra Cárdenas.

La predicación escrita del obispo Moronta empezó repasando el misterio de la Encarnación, hasta centrarse en ese regaló de Jesús de un modelo y don maravilloso de su amor misericordioso: María, su Madre. Y la importancia que juega en la historia de la salvación y como ejemplo de cumplimento de la voluntad del Padre.

Una primera invitación fue la de imitar la actitud de Juan: como él la recibió en su casa, la acogida en la fe de María, supone recibirla con la fe que implica abrirse a lo que Ella enseña. “Ella se ha hecho presente y mora también en nuestras casas, personales, familiares, comunitarias y eclesiales”.

Es una hermosa cosa poder, entonces, contemplar en el rostro materno de María, hoy venerada como consoladora desde el Nazaret del Táchira en su basílica de Táriba, la imagen de su pueblo, la esperanza de los pequeños, la sencillez de los pobres de espíritu, el dolor de los oprimidos… Aquí la veneramos como María del Táchira peregrina con su gente desde hace varios siglos, proclamó Ayala en nombre del pastor diocesano.

“En estos tiempos tan duros que nos ha tocado vivir últimamente, al celebrar la Fiesta de Nuestra Señora de la Consolación, la flor más bella de los Andes venezolanos, se nos presenta la ocasión para acogerla y recibirla con fe, esperanza y caridad”, invita la Iglesia de San Cristóbal en esta fiesta tan querida y sembrada en el alma tachirense.

Las bancas casi en su totalidad vacías durante la misa pontifical contrastan con las masivas peregrinaciones del tiempo anterior a la pandemia, en el cual el pueblo católico se desbordaba desde primera hora entre la catedral de San Cristóbal y la basílica-santuario de Táriba.

«​Gracias a Diario La Nación por unirnos en este momento tan especial para todos los devotos de nuestra Madre desde Argentina, pero con el corazón en Táriba», comentó Alexis Fernández, el joven devoto que en años anteriores mantuvo la responsabilidad de conducir el carruaje blanco de la Virgen peregrina de la catedral a la basílica y por las calles del pueblo.

El párroco de la Consolación, José Borelli Arellano, dio las gracias a Dios y al Cristo del Rostro Sereno y pidió que haga al pueblo más sencillo y compasivo. También agradeció a los obispos diocesanos por su ministerio, a sus hermanos sacerdotes que siempre participan en esta festividad, así como a los seminaristas y a los devotos que hacen posible la belleza del templo.

El obispo auxiliar Ayala se unió a los agradecimientos del párroco. Manifestó su inmensa alegría por poder celebrar la fiesta de la Asunción de María y su advocación de la Consolación, seguro de que su protección anima al Táchira a seguir adelante en el servicio y la entrega.

La misa terminó con el canto del Himno a la Consolación. Entre aplausos y flanqueada por las jóvenes del ministerio de danza, la imagen mariana fue bajada hasta el altar. El obispo auxiliar y los concelebrantes la alzaron para impartir la bendición, con el fondo de repique de campanas de la basílica.

«¡Que viva la Virgen!», animó Ayala antes de alzar y llevar el relicario hasta la puerta principal del templo, abierta por pocos minutos. Desde allí, María de la Consolación bendijo a los tachirenses. Luego fue entronizada en un iluminado nicho de ángeles, delante del altar mayor, para una veneración pública ordenada y controlada. La banda del Seminario Diocesano acompañó con los acordes del himno que canta gloria a la Virgen que alumbra la historia del Táchira desde hace 461 años.

Foto: Yuliana ruiz - Diario La Nación

Alcaldía de Táriba apoyará programación de actividades 2021

*** Coordinan una Serenata Virtual y Sesión del Concejo Municipal entre otras.

*** Una réplica de Nuestra Señora de la Consolación aguarda dentro de una caja de vidrio en las puertas de su basílica en Táriba, municipio Cárdenas, antes del 15 de agosto. Es la primera estación de los fieles, antes de ingresar al templo, que se mantiene con las puertas abiertas.


Yuliana Ruiz - Diario La Nación - 13-08-2021


La “Perla del Torbes” celebrará este domingo 15, de manera discreta, pero con la misma fe y devoción, la renovación milagrosa de la tablita con la imagen de la patrona del Táchira, hace 421 años.

“No dejaremos pasar de manera desapercibida las fechas importantes de la festividad patronal”, por eso trabajamos “en función de la pandemia”, manifiesta el alcalde del municipio, Richard González.

“La celebración será igual a la del Santo Cristo”, adelantó la autoridad municipal, quien manifestó que coordinan con la Iglesia una serenata virtual; asimismo, se efectuará la sesión del Concejo Municipal, eventos deportivos con el Instituto del Deporte, y evalúan la posibilidad del certamen de la “Mini-Reina” de manera virtual.

El covid-19, según el alcalde, “ha provocado cambios drásticos” en las celebraciones religiosas de la entidad. “Cuánto no quisiéramos nosotros celebrar estas ferias y fiestas de La Consolación, pero es un problema, que no solo golpea al municipio, sino al mundo”, magnificó.

“Tenemos que evitar al máximo cualquier tipo de aglomeraciones”, añadió González, al referirse a las fiestas patronales que por segundo año consecutivo no tendrán una reunión masiva de devotos en la Basílica de Nuestra Señora de la Consolación.

Dinamismo

La capital del municipio Cárdenas se muestra dinámica en los días previos a la celebración religiosa: la gente va y viene; los comercios tienen sus santamarías abiertas; el pintor de la basílica hace retoques en las paredes; jóvenes conversan en los bancos de la plaza, y el mercado de mayoristas tiene su Lunes Campesino.

El alcalde, Richard González, sostuvo que se observa una recuperación del municipio, porque la pandemia, como en otros lugares, ha golpeado a la localidad. No solo a nivel sanitario, también hay efectos económicos.

La primera autoridad municipal contó que le tocó ponerse al frente de la situación sanitaria para evitar lo inevitable, los contagios. Le correspondió un Puesto de Asistencia Social e Integral (Pasi), con más de 400 retornados, en el Faro de la Marina.

Asimismo, ante las consecuencias económicas de la exoneración de los impuestos a los comercios, una medida ordenada por el gobierno central ante la pandemia, la cual redujo los ingresos de la municipalidad y su capacidad de respuesta a las necesidades de los cardenenses.

Indicó el funcionario que tuvo que establecer alianzas para ofrecer ayudas adicionales a sus trabajadores, como bolsas con alimentos.

“Polvo cósmico”

Para el alcalde Richard González, la inflación convirtió los recursos de la municipalidad “en polvo cósmico”. El alza de los precios de los productos, más de lo que establece el Gobierno nacional, ha complicado también las tareas.

Considera, como una de las debilidades del municipio, el servicio de Aseo Urbano. Es el principal reclamo de la ciudadanía, y ello se debe a que la empresa privada que ofrece el servicio “cobra dos mil dólares mensuales por cada camión recolector, y se requieren 10 camiones”, sostuvo.

En la actualidad, la alcaldía tiene pocos camiones activos, aunque González resaltó que se encuentran en la reparación de varios para avanzar en la solución del problema. Indicó que antes existían ocho vehículos de este tipo, pero cuando asumió el cargo no estaban en funcionamiento.

Sin embargo, detalló los logros de su administración en la “Perla del Torbes”, como el alumbrado público, el ornato ambiental, el asfaltado con maquinaria propia de vías, aunque con asfalto frío, porque la empresa que ofrece la mezcla caliente cerró hace año y medio.

Richard González, alcalde del municipio Cárdenas.

Reparadas paredes que de limitan la Basílica de La Consolación

Vista general en 2021 del nuevo aspecto de la calle 2, fachada lateral de la Basílica de Táriba

En 2021, otra de las obras que se han llevado adelante, por la iniciativa de las autoridades que regentan el templo mariano, ha sido la reparación de las paredes que de limitan la Basílica de Ntra. Sra. de La Consolación de Táriba; sin duda, representa una gran inversión, dadas las dimensiones de toda la edificación donde se encuentra la Basílica de Táriba.

El agradecimiento sincero a todas las personas e instituciones, públicas y privadas, que han aportado de diversas maneras para poder concluir esta obra que es bien merecida para mostrar el esplendor de la Virgen.

Mostramos algunas imágenes cedidas por el Padre Wilson para evidenciar la magnitud de los trabajos.

Así estaban las paredes y fachada de la calle 2, a un costado de la Basílica:

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

Imágenes del proceso de restauración y mejoras de la fachada por la calle 2 de Táriba

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

Nueva imagen de las paredes restauradas de la fachada por la calle 2 de Táriba

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

La devoción a la Virgen presente en capotes de toreros

por: César Omaña
Webmaster


La devoción a la Virgen está presente en una de las profesiones de más riesgo del mundo: Los Toreros. Puede decirse, en modo general, que cada plaza tiene su rincón para honrar a las diferentes advocaciones de la Virgen.

La adoración a la Virgen se refuerza dependiendo del lugar de origen del torero; los mexicanos, La Virgen de Guadalupe; los españoles, varían su fe con la Virgen de La Macarena, La Virgen del Rocío, Virgen del Mar, Virgen de la Salud, solo por mencionar algunas. Los venezolanos muestran su fe entre la Virgen de Consolación, La Virgen de Regla o La Chinita, sin ser esta una lista cerrada.

El capote de paseo, representa para muchos toreros, la màxima expresiòn de su devociòn y fe hacia la Virgen. Las estampas que pueden verse en estas prendas de torear son verdaderas obras de arte realizadas por los sastres de toreros, una especialidad donde muy pocos pueden destacar por la laboriosidad del trabajo que amerita. El capote se compone de diversos materiales exclusivos como lentejuelas, cordones de oro, de plata y de azabache; sedas finamente bordadas y muchos hilos de colores que terminan de darle lucimiento a la imagen.

Muchas de las ferias de pueblos y ciudades se dan en homenaje a la virgen; como un ejemplo, en Venezuela se pueden mencionar: La feria de La Virgen de Consolaciòn de Tàriba (Agosto), en Tovar: La Feria de La Virgen de Regla (Septiembre); en Maracaibo, La Feria de La Virgen de La Chinita (Noviembre); en Valencia La feria de La Virgen del Socorro (Noviembre).

Una forma de reafirmar e impulsar esta devoción a la Virgen, ha sido la entrega de capotes de paseo con la imagen de la virgen por parte de Alcaldìas, Peñas Taurinas y Escuelas que organizan festejos en nombre de la Virgen. Así, por ejemplo, en España el Ayuntamiento de Almería entrega un capote bordado con la imagen de su patrona, la Virgen del Mar; la Virgen de la Victoria, por el ayuntamiento de Málaga.

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

Monumento a la Virgen une voluntades cada año

por: César Omaña
Webmaster


Con motivo de acercarse la fecha central de la celebraciòn mariana dedicada a La Virgen de Consolaciòn de Tàriba, feligreses encabezados por el torero en retiro Jesús Colombo, unen sus voluntades para remozar la imagen del monumento de la Virgen ubicado en el acceso al puente (viaducto?) que conecta con la Autopista Antonio Josè de Sucre.

En 2021, segùn manifiesta Colombo, aumentó el nùmero de colaboradores, tanto en personas para ayudar con las labores de limpieza y pintura, como en aportes personales o institucionales en materiales de trabajo, comida o dindero para los gastos .

La jornada 2021 para esta obra que ayuda en la proyecciòn de La Patrona del Tàchira, se realizò el pasado Domingo 08 de Agosto; esta vez, debido a la cantidad de voluntarios, se acompañó la actividad con la logística de alimentación que además fue ocasión para reafirmar lazos de amistad que han estado ultimamente afectados por la cuarentena de la pandemia que afecta a todos desde 2020.

Presentamos las imágenes 2021 que nos enviaron los entusiastas devotos de la Virgen de Consolación de Táriba.

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image

Por covid-19: Adiós a la tradicional Procesión de la Virgen de Consolación de Táriba

** A escasos días de la celebración 2021 del Día de La Virgen de Consolación de Táriba, la presencia de la pandemia seguramente imposibilitará la tradicional procesión con los feligreses por las diferentes calles de Táriba.

** En La Grita, se optó por una altar móvil que recorrió las calles, seguida de motocicletas y autos de feligreses.


por: César Omaña
Webmaster

Las tradiciones religiosas también se ven afectadas por la crisis sanitaria mundial que aún mantiene en jaque a ciudades, pueblos y países enteros por todo el mundo. Las procesiones religiosas que en forma multitudinaria eran acompañadas por feligreses en España, no pudieron realizarse para evitar los contagios en la población.

En el Táchira, ya se tomaron medidas alternativas para estos actos, como sucedió en La Grita el pasado 06 de Agosto 2021, cuando las autoridades eclesiásticas pidieron a los devotos de El Santo Cristo de La Grita, no acompañar en persona a la imagen (réplica) que se paseó en un altar móvil por las diferentes calles del pueblo. En lugar de sus devotos a pie, se vierron motos, carros, camionetas y camiones que auparon con sus bocinas la salida de los habitantes a la puerta y ventanas de sus casas, para admirar a su Santo Patrono.

Dado este acontecimiento en la Ciudad Atenas del Táchira, se presume que para el próximo Domingo 15 de Agosto, no habrá la tradicional procesión por las calles de La Perla del Torbes; sin embargo, en sustitución de esta demostración de Fé, se podría dar una caravana religiosa encabezada por un altar móvil con la imagen de La Patrona del Táchira.

En el transcurso de esta semana, antes del 15 de Agosto, es posible que las autoridades de la Basílica de Ntra. Sra. de La Consolación, den a conocer cuáles serán las pautas a seguir para los actos en Homenaje a La Virgen este 2021.

¿Misa Pontifical a puerta cerrada?

Otro de los actos religiosos centrales en la celebración mariana para la Patrona del Táchira: La Misa Pontifical, es muy probable que sea, nuevamente, a puerta cerrada; pero con el apoyo de la tecnología para ser transmitido vía internet y redes sociales a todo el mundo.

A esta eucaristía tan especial, seguramente se sumarán las emisoras de radio que, como otros años, prestan sus ondas hertzianas para la difusión de la fé tachirense. Solo resta conocer las instrucciones de parte de la Diócesis de San Cristóbal o de la Basílica de Táriba.

Imagen de 2014 de la procesión en Táriba. Foto: Miguel Tejera

06 de Agosto / Día del Santo Cristo de La Grita: Patrono del Tàchira

** El mes de Agosto reúne las fechas de celebración más importantes de la fé Católica Tachirense: El día 06: el Santo Cristo de La Grita, Patrono del Táchira; y el día 15: La Virgen de Consolación de Táriba, Patrona del Táchira.

** De nuevo, por la pandemia, estas celebraciones son muy restringidas a la participación popular; es por esto que se ruega a todos los devotos permanecer en sus casas para evitar el contagio de covid-19.

por: Prensa DiócesisSC

La mañana del 6 de agosto fue celebrada la Eucaristía en honor al Santo Cristo, Patrono y Protector del Táchira, en la Basílica del Espíritu Santo en La Grita. La misa fue presidida por monseñor Francisco Escalante, Nuncio Apostólico de Haití, y nativo de esta población andina.

“Oremos por las intenciones y necesidades de todos los devotos y peregrinos del Santo Cristo. Los invito a que no perdamos la esperanza y nos mantengamos en la fe”, dijo monseñor Escalante.

También pidió por el fin de la pandemia, y la salud del Obispo de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, quien se recupera de la infección por covid 19.

La ceremonia de los 411 años de la talla del Santo Cristo fue celebrada de manera privada y trasmitida a través de medios de comunicación, para conservar las normas de bioseguridad establecidas por la pandemia.

Acompañaron en la eucaristía un grupo de sacerdotes, y algunos miembros de los grupos de apostolado y Cofradía del Santo Cristo de La Grita.

La homilía escrita por monseñor Mario Moronta, fue leída por el Párroco de la Basílica del Espíritu Santo, el presbítero Jesús Mora Calderón.

“Nuevamente, al igual que todos los años celebramos la Festividad del Santo Cristo de los Milagros, de La Grita. Es, como siempre, una hermosa oportunidad de la gracia de Dios para fortalecernos en la fe de confianza, en la serenidad de la esperanza y en el amor que todo lo puede”, indicó el Obispo Moronta.

En la homilía el Obispo reflexionó sobre las características de un Profeta, resaltando que “en Jesús se hace presente ese gran Profeta. Muchos así le vivieron y aceptaron. Más aún, lo proclamaron como tal, con caracteres de Mesías Rey, cuando hizo su triunfal entrada regia a Jerusalén. Se hizo tan cercano a los hombres en todo menos en el pecado, y así se identificó con los más pequeños, los necesitados, los publicados y pecadores”.

“Hoy ante el Santo Cristo hemos de reafirmar y fortalecer nuestra fe llena de confianza en Él. Vivimos tiempos difíciles no solo por la pandemia. Esta ha puesto en prueba nuestra confianza en Dios y hemos descubierto como hemos podido vencer la debilidad. También se han recrudecido otros enemigos de la fe: las ideologías que pretenden destruir la integridad del ser humano y desvalorizar el matrimonio y la familia; el relativismo ético; la cultura de la corrección y del facilismo, los escándalos en la Iglesia…”, dijo.

Al final de la Eucaristía la imagen milagrosa del Santo Cristo fue llevada a la puerta del templo para que los devotos, conservando las normas de bioseguridad pudieran durante este día hacer sus oraciones.

Video de la Misa Pontifical , Santo Cristo de La Grita


José Ernesto Becerra: Pionero de los blogs en Táriba

por: César Omaña
Webmaster de virgendeconsolación.com


La aparición de internet y de los servicios de Google para la creación gratuita de páginas web, ha sido una gran oportunidad para la difusión de todo tipo de temas que son de interés para distintas audiencias y grupos de personas con un hobby, una pasión o un interés particular.

Un profesional pionero de los blogs para fines educativos, históricos y de difusión es el Lic. José Ernesto Becerra Golindano, uno de los actuales habitantes ilustres de La Perla del Torbes: Táriba. Aunque no es nacido aquí, casi toda su vida se ha desarrollado desde Táriba adonde llegó de adolescente (1969). Se formó en la Universidad Católica del Táchira en la carrera de Ciencias Sociales para ejercer la docencia desde 1981, siendo jubilado del Ministerio de Educación en 2009.

La atracción hacia la tecnología, por parte del Prof. Becerra ha sido desde los propios inicios de la computadora, por los años ochenta; antes de que se inventaran los computadores, su pasión por esta nueva tecnología lo llevó a ser uno de los primeros en exprimir el máximo el rendimiento de lo que fuera identificado como computador personal: Sinclair ZX-81. En palabras de hoy día, este primer computador personal accesible al consumidor, era del tamaño de una tablet (sin pantalla) con teclado de membrana pero para la pantalla se conectaba a un televisor.

Esta primera computadora personal llegó a San Cristóbal en enero de 1983, gracias a la Feria Exposición de la Feria de San Sebastián de los pabellones Venezuela y Colombia que organizaban unos estudiantes de la Unet: 8va. Promoción de Ing. Industriales. Con las destrezas desarrolladas en el uso y programación (lenguaje Basic), mediante la curiosidad y la práctica, en 1984 llegaría el gran aporte de su pasión: LLevó la informática a la Vuelta al Táchira en Bicicleta, haciendo mediante computador el proceso de puntos y tiempos de los ciclistas para entregarlos en los boletines respectivos y elaborar el informe final de la competición. esta labor del Prof. Becerra, apoyado por la empresa FM Sistemas de Fernando Moreno, fue la primera experiencia de este tipo en toda América. El Táchira se hizo un lugar en la historia deportiva del ciclismo de América por informatizar la información de la competencia.

Los blogs vinieron después por los años 90, y el Prof. Becerra ha creado diferentes blogs como publicaciones que ya hacen casi 200 sitios web. Desde su actividad de docente, creó blogs para facilitar la formación de sus alumnos como Estudiantes de Educación Ambiental UCAT, Estudiantes de Ética Empresarial UCAT, Estudiantes de Ambiente y Desarrollo, UCAT, Estudiantes de Geopolítica, UCAT .

Blogs relacionados con Táriba y la Virgen de Consolación

Algunos de los blogs elaborados por el Prof. José Ernesto Becerra, relacionados con Táriba y la Virgen de Consolación son los siguientes:

Para la historia de Táriba

Sitios históricos de Táriba

Base de Datos Estadísticos del Municipio Cárdenas

Escrito en Táriba

El Municipio Cárdenas del Estado Táchira

Personajes de Táriba

Evencio Ríos: Compositor de Táriba

La Música en Táriba

Club Juvenil Táriba

Centro de Información Geográfica de Cárdenas

Sociedad Bolivariana del Municipio Cárdenas


Pionero de los bloggers en Táriba

Al leer el currículo del Prof. José Ernesto Becerra Golindano, lo menos que se podrá encontrar en su experiencia o cargos actuales, es que se reconozca como bloguero; es un oficio que ha desarrollado con pasión y por hobby, desafiando el autoaprendizaje para descifrar las plataformas que ofrecen servicios de blooggin.

El Prof. Becerra ha realizado un aporte invaluable a Táriba siendo de los preocupados por proyectar la historia y el conocimiento. Por esta razón, quisimos darle la jerarquía que se merece en la historia de la informática en Táriba, donde convenció a la Alcaldía de la ciudad para crear el primer centro de informática que brindó una sala de computadores con acceso a Internet, desde donde se dictaron cursos y se facilitó la investigación académica a cientos de estudiantes taribenses. Junto a este Centro Informático se instalaron en el municipio Cárdenas 10 laboratorios en planteles educativos, incluyendo la bella y remota población de La Florida.

José Ernesto Becerra Golindano: Pionero de los blogueros en Táriba. Vea su lista de blogs: http://expiralia.blogspot.com/

Teléfono: 0424 753 4227.

correo electrónico: joseernestobecerra@gmail.com,

Instagram: @joseernestob

Twitter @joseernestob

Reliquia del Beato José Gregorio Hernández visitó a la Virgen de la Consolación de Táriba


San Cristóbal.- Este jueves 6 de mayo de 2021, la Reliquia del Beato José Gregorio Hernández llegó a la Basílica de Táriba para visitar a la Virgen de la Consolación, en la Diócesis de San Cristóbal.

Cerca de las 4:00 p.m, la procesión que venía de la Parroquia San Juan Bosco, llegó a la Basílica de Táriba con la reliquia del “Médico de los pobres”, luego de recorrer buena parte de las calles de dicha zona. El relicario fue transportado en el mismo nicho con que sale en romería la Virgen de la Consolación cada 15 de agosto.

El Obispo de San Cristóbal, Mons. Moronta, se hizo presente para presidir a las 5:00 p.m. una Eucaristía en Acción de Gracias a la Santísima Trinidad, en compañía de la Reina y Madre de los Tachirenses. En su homilía, el Prelado destacó algunas virtudes del nuevo Beato venezolano, sobre las cuales destacó que todas ellas las realizó porque actuó siempre en el Nombre del Señor; además, invitó a los fieles presentes a ser como José Gregorio, a seguir su ejemplo haciendo siempre el bien.

“Era un ciudadano normal, que trabajaba, que visitaba a sus amigos, que iba a Misa casi todos los días, que tocaba algunos instrumentos e incluso sus biógrafos dicen que era un buen bailarín. Que su testimonio nos anime a vivir haciendo siempre el bien en medio de los nuestros”, expresó. Finalmente, concluida la Eucaristía, el Obispo de San Cristóbal realizó una procesión dentro del templo con la imagen para que los fieles pudieran venerarla y evitar aglomeraciones.


Prensa CEV - Nota de prensa Diócesis de San Cristóbal - 07 de mayo de 2021



Reparan Iglesia Sagrada Familia de Tucapé

El templo de la comunidad de Tucapé, perteneciente al Municipio Cárdenas ha podido ser reparado con la dirección de autoridades eclesiásticas y apoyo de feligreses y habitantes de la comunidad.

El Padre Wilson Gómez, manifestó gran satisfacción por esta obra; las remozadas instalaciones de la iglesia, permiten a todos gozar de unas instalaciones que favorecen el deseo de permanecer allí para la Gloria del Señor.

Carousel imageCarousel imageCarousel imageCarousel image